Tras casi ocho horas de encierro, sobre las seis de la tarde el hombre que mantenía retenidos a su mujer, a su hijo menor de edad y al jefe de su esposa se ha entregado voluntariamente a la policía. Afortunadamente, no ha habido heridos. El hombre ha sido trasladado a comisaría para prestar declaración.
Durante todo el tiempo, el hombre ha permanecido armado, pertrechado en su domicilio de O Freixo, en Montecelo (Pontevedra), de donde no ha dejado salir a sus víctimas. Agustín V.R., de unos 40 años de edad, es propietario de un taller, informaron fuentes policiales. Al parecer, es cazador y tiene licencia de armas.
Al lugar se había desplazado una unidad del grupo operativo especial de seguridad de la Policía Nacional tras el intento infructuoso de un negociador de convencer al hombre para que depusiera su actitud.
Uno de los vecinos explicó a los periodistas que contactó telefónicamente con Agustín V.R. a primera hora de la mañana y que éste decía frases inconexas.
Se trata de un proveedor de piezas del taller propiedad del secuestrador que en una conversación de trabajo habitual se dio cuenta de que algo extraño estaba sucediendo porque su interlocutor le empezó a decir que "se iba a pegar un tiro", que sus padres estaban enfermos y que le habían robado un perro.