El alcalde de Santiago y candidato en las próximas elecciones por el PSdeG, Xosé Sánchez Bugallo, ha reconocido, después de tres mandatos consecutivos, que no ve "ningún motivo" para no continuar como candidato en un escenario tan complicado y que seguirá hasta que los ciudadanos se cansen.
En un desayuno informativo organizado por el Foro Nueva Economía en Compostela, Bugallo sostuvo que en los gobiernos municipales el mandato mínimo para hacer algo efectivo son 12 años, entre otras razones porque hay que elaborar un plan general y no conoce "a nadie que sea capaz de hacerlo en un mandato". "Uno para qué es alcalde, ¿para tapar baches?", se preguntó el regidor compostelano, para quien "ningún buen alcalde está sólo ocho años", pues a partir de ese momento "se empiezan a ver los resultados".
Por ello remitió una encuesta a los santiagueses acerca de si estaban cansados de él, explicó, y respondieron que no, sino todo lo contrario, que era "en el que más confiaban". "Si mis vecinos soy yo en la persona en la que mas confían, yo estoy dispuesto a seguir", dijo.
No obstante, adelantó que volverá a preguntarles en 2013 o 2014 y "a lo mejor la contestación es distinta", en cuyo caso informará a su partido para decirle: "hasta aquí llegué y hay que preparar el relevo".
No será por el momento, a tenor de las alabanzas que sobre él dijo el ministro de Fomento, José Blanco, encargado de presentarle.
Capacidad de negociación y cooperación, eficacia, seriedad, ambición, humildad o cercanía son algunas de las cualidades de Bugallo que citó y que avalan que haya sido ya tres veces alcalde, a las que él mismo añadió buen proyecto, buen equipo y constancia. "Sin Bugallo, esta ciudad no sería la capital que es hoy", dijo Blanco.
En respuesta, el regidor compostelano subrayó el papel "fundamental" del ministro de Fomento con la ciudad, cuyo "avance sería distinto si no se llamara Pepe Blanco, incluso si fuera de nuestra formación política", y con Galicia, que "será una Comunidad diferente después de su paso por el Ministerio".
Entre otros anuncios, ambos destacaron la conexión del AVE Ourense- Santiago- A Coruña para fin de año, si bien Bugallo precisó que este año ese recorrido se estrenará en un "día significativo para Ourense".
Esta infraestructura representó una "batalla épica" y para darle prioridad hay que alegar "razón de Estado" por su menor competitividad con otras, pero "no tiene marcha atrás" y, si no se hubiera decidido ahora habría que "esperar 15 años al menos".
También habrá nueva terminal del aeropuerto de Lavacolla en septiembre, que batió récord de pasajeros el 24 de abril (12.356) y bastante antes, aunque con un mes de retraso, el próximo 18 de mayo, se abrirá al tráfico el túnel del Hórreo. También se ampliarán los carriles de la AP-9 este verano por 100 millones.
"Santiago es un modelo a imitar por las pequeñas ciudades de todo el mundo", sostuvo Blanco, con más de 80 millones de inversión en cuatro años, la mayor per capita de todas las ciudades gallegas, continuó Bugallo, que redujo su presupuesto de 115 a 95 millones pero también su deuda, de 81 a 66 millones, lo que la convierte en una de las pocas administraciones capaces de reducirla.
En opinión del alcalde, Galicia no saldrá de la crisis mientras España no lo consiga, por lo que abogó por remar todos juntos porque "vamos en el mismo barco", si bien dijo que Santiago está en condiciones de superarla antes por la capacidad y el trabajo hecho.
Al hilo de ello apuntó al rigor presupuestario porque "los ingresos en las arcas públicas van a ser muy pequeños y las dificultades de acceso al crédito van a ser muy grandes".
Entre sus objetivos figura recuperar la centralidad de Compostela, consolidarla como destino turístico o preservar su herencia cultural y patrimonio y, en este contexto, consideró que "hay que poner a andar, a trabajar" a la Ciudad de la Cultura asumiendo el reto de su conectividad, por ejemplo con el teleférico.
Sobre las polémicas con el candidato del PP, Gerardo Conde Roa, Bugallo indicó que está haciendo una campaña "bastante sucia" y dijo de él que lo da "por imposible en muchos sentidos", entre otros los relativos a debates electorales, ante lo que subrayó que no contribuirá al "montaje" de "hacer desaparecer al BNG", su socio en el "gobierno de coalición" de Compostela.
En todo caso y de cara al 22 de mayo, su "aspiración es ganar las elecciones". "No voy a seguir la táctica de algún entrenador que aspira al 0-0", concluyó.