El candidato de CiU a la presidencia de la Generalitat, Artur Mas, ha celebrado su "victoria inapelable" en las elecciones al Parlament y ha dicho que "tiende la mano" a las otras fuerzas para dialogar, actuando con "generosidad y humildad", para formar un gobierno "fuerte" que despliegue el Estatut. Ante unos 400 simpatizantes, Mas ha dicho que "sabremos administrar la victoria" y ha asegurado que el resto de formaciones "nos encontrarán para hablar de políticas de progreso", sin hacer discursos "ni de derechas ni de izquierdas", sino "pensando en Cataluña, en un gobierno fuerte", con un "grado de interlocución" con el Gobierno español para desplegar el Estatut, aunque éste "no será el único tema". Desde el PSC, el candidato socialista, José Montilla, manifestó su decisión de "ponerse a trabajar a partir de ahora mismo para hacer posible" la reedición del tripartito y celebró la "derrota" de CiU en su pretensión de hacer de estas elecciones "un referéndum contra el tripartito". Montilla también reconoció "errores" en el PSC, aunque los achacó al final precipitado de la legislatura y el "poco tiempo" de rodaje como nuevo candidato. Montilla compareció ante los medios de comunicación y las varias decenas de militantes congregados en la sala Ernest Lluch de la sede del PSC en la calle Nicaragua de Barcelona para defender la formación de un "gobierno catalanista y de progreso, con sólida base parlamentaria, que despliegue el Estatut". Reconoció la victoria de CiU en votos y en escaños, "no faltaba más", pero sostuvo que los resultados " no esconden su rotundo fracaso de convertir estas elecciones en un referéndum en contra del gobierno catalanista y de progreso". En este sentido, felicitó a los "amigos" de ICV por sus resultados y subrayó que "el gobierno actual -formado por PSC e ICV- ha logrado más apoyos que la principal fuerza de la oposición, algo que conviene recordar".