Internacional
02-11-2006
Al menos doce palestinos murieron en los dos últimos días, nueve de ellos milicianos, en distintos enfrentamientos en el norte de la franja de Gaza en el marco de la Operación 'Nubes de Otoño', impulsada por el Ejército israelí en Beit Hanun con el fin de impedir el lanzamiento de cohetes palestinos hacia suelo israelí.
En el marco de dicha operación murieron cuatro palestinos en Beit Hanun, localidad de 50.000 habitantes al norte de Gaza: un hombre civil de 70 años que resultó alcanzado al asomarse a su balcón, dos milicianos palestinos, incluidos un guardaespaldas del primer ministro palestino, Ismael Haniyeh, además de otra agente de Policía que murió abatida mientras asistía a un grupo de residentes resguardados en una mezquita de la ciudad rodeada por soldados israelíes, según fuentes de las Fuerzas de Seguridad palestinas.
Asimismo, otras ocho personas, miembros de una misma familia, resultaron heridas tras verse alcanzados por el disparo de un obús de las fuerzas israelíes, según fuentes palestinas. Fuentes hospitalarias, citadas por 'Haarezt', elevan por el contrario el número de heridos a 15, incluidos cuatro menores y una mujer que resultaron heridos al caer un obús en sus casas. "Muchos de los que han muerto y están heridos fueron alcanzados por fuego de francotiradores israelíes", denunció el funcionario del Ministerio de Salud palestino, Muawiyah Hassanein, citado por 'Haarezt'.
Helicópteros armados israelíes dispararon misiles a primera hora en dos puntos de la localidad palestina. Además, unos 50 tanques patrullan la ciudad, en la mayor incursión del Ejército israelí en la Franja de Gaza desde la captura, el pasado 25 de junio, del soldado hebreo por milicias palestinas, Gilad Shalit.
Por su parte, el Ejército israelí ordenó a la población masculina de Beit Hanun, de edades comprendidas entre los 16 y 40 años mediante altavoces, agruparse en una de las principales plazas para proceder a trasladarlos en camiones a otro punto de la ciudad e interrogarles por su posible militancia, algunos de los cuáles continúan todavía bajo vigilancia, según admitió el Ejército israelí.
Por otra parte, el Ejército reconoció haber abatido a un hombre armado mientras se acercaba a las tropas israelíes, además de haber disparado contra un grupo de milicianos que, según fuentes militares israelíes, presuntamente se preparaban para lanzar cohetes contra los soldados hebreos. El Ejército israelí ha asegurado que sus hombres sólo disparan contra milicianos.
Después de que tres cohetes Qassam fueran disparados desde Gaza contra la localidad israelí de Negev, sin dejar heridos aunque provocando daños materiales importantes, el Ejército israelí ordenó el cierre de la mayoría de las escuelas en la localidad, según informó Israel Radio. Mientras, otro cohete Qassam alcanzó una casa próxima a la ciudad israelí de Sderot, e hirió de forma leve a una persona, según informó el Ejército israelí, ataque cuya autoría reclamaron milicianos de Hamás. "No permitiremos que Beit Hanun sirva como plataforma lanzadera de ataques con misiles contra Israel", advirtió David Baker, portavoz del primer ministro israelí, Ehud Olmert.
Fuentes israelíes aseguraron que la toma de Beit Hanun por parte del Tashal (Ejército hebreo) durará varios días, según las previsiones, y no aventura ninguna operación de mayor envergadura de las tropas israelíes en la Franja de Gaza, donde los ataques aéreos han obligado a imponer el toque de queda en varios puntos de la localidad.
La incursión israelí en Beit Hanun provocó que el presidente palestino, Mahmud Abbas, condenara dicha operación y asimismo urgió a la comunidad internacional a tomar cartas en el asunto para detener al Ejército. Mientras, un representante de Hamás, Ghazi Hamad, acusó a Israel de tratar de mantener a Gaza deliberadamente en el caos con objeto de "concederse luz verde a ellos mismos para continuar con la agresión" contra el pueblo palestino.
Ante este panorama, el presidente palestino, Mahmud Abbas, busca concluir en "un plazo" de dos semanas las negociaciones con partido gobernante del Movimiento de Resistencia Islámico (Hamás) para la formación de un nuevo Ejecutivo, aseguró hoy el jefe del Gabinete de Abbas, Rafiq Husseini, aunque, incidió, no está claro si será mediante un reparto de poder entre el partido al que pertenece Abbas, Al Fatá, y Hamás, o nombrando un Ejecutivo independiente de tecnócratas.
Por otra parte, en una entrevista en la sede de la Presidencia, el jefe del Ejecutivo de Abbas también explicó que si las negociaciones fallan, la inclinación del mandatario sería "volver al pueblo". Esto podría implicar la convocatoria de un referéndum sobre la posibilidad de celebrar elecciones o convocar comicios directamente.
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