El afamado diseñador lalinense, Florentino Cacheda, aconsejó a Cuíña que desistiera de competir con Crespo en los próximos comicios municipales. Florentino, que apoyó a don Pepe en otras batallas políticas, se negó en esta ocasión por ser amigo del actual alcalde y valorar positivamente su gestión. Cuíña aceptó el consejo y Crespo se lo ha agradecido. Han hecho las paces y ya vuelven a pasear juntos por Lalín, como en los viejos tiempos.