El príncipe Alberto II de Mónaco y Charlene Wittstock fueron declarados hoy marido y mujer en una ceremonia civil. El enlace estuvo oficiado por el presidente del Consejo de Estado, Philippe Narmino, que hizo una breve introducción en francés, inglés y monegasco, pero continuó el acto en francés, lengua oficial de la ciudad-Estado.
Tras la boda Alberto y Charlene, que será conocida como Su Alteza
Serenísima Charlene de Monaco, salieron al balcón, antes de unirse a
unos 6.000 súbditos de Mónaco reunidos en la plaza para degustar una
comida al aire libre, donde habrá platos sudafricanos, en honor al país
de la novia, y también exquisiteces mediterráneas.
Esa noche
habrá un espectáculo de música y luz y un concierto de Jean Michel
Jarre, que se retransmitirá en el canal Euronews a 60 países.
Mañana sábado se celebrará la ceremonia católica al aire libre en el
Patio de Honor de la residencia. Los jefes de Estado de una veintena de países, 38 familias reales y cientos de celebridades están invitados a la boda del Príncipe y la ex nadadora olímpica, con el que Mónaco espera garantizar el futuro del Principado.
Unos 4.300 personas han sido invitadas a la ceremonia en la que participará la soprano estadounidense Renee Fleming. La ceremonia de la boda será retransmitida en grandes pantallas en toda la ciudad. Luego, la novia, que se prevé vestirá un diseño del modista italiano Giorgio Armani, depositará su ramo en la iglesia de Santa Devota.
La pareja no hará el recorrido por las calles de Mónaco en carroza, sino en un coche híbrido, testimonio de su interés por la defensa del medio ambiente.
Tras la cena oficial, que está a cargo de uno de los grandes chefs franceses, Alain Ducasse, se celebrará el baile en el palacio, lleno de lujo y glamour. Al mismo tiempo, habrá fiestas en las calles, las visitas a los museos serán gratuitas y no se pagará por el estacionamiento ni por el transporte público.
A medianoche, un espectáculo de fuegos artificiales concluirá los tres días de festejos de este matrimonio del que depende el futuro del pequeño Estado. Charlene lo tiene claro, y afirma que quiere ser madre "cuanto antes".