La terminal de carga del aeropuerto de Santiago de Compostela “está plenamente operativa” según informaron esta mañana fuentes de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena). Fuentes sindicales habían asegurado esta mañana que la terminal de carga del aeropuerto compostelano permanecía cerrada desde las 0.00 horas de hoy por un desacuerdo entre la compañía 'handling' (servicios aeroportuarios en tierra) Groundforce y Aena. La empresa concesionaria justifica su cierre al no llegar a un acuerdo con el ente público, al pasar “de un régimen de concesión a otro contrato mercantil”, según indica un comunicado de Groundforce. Ambas partes se reunirán el próximo 11 de julio para negociar un nuevo contrato.
Desde la entidad adscrita al Ministerio de Fomento, se confirmó el cese en la actividad de los trabajadores de Groundforce, aunque se precisó que en Lavacolla trabaja otra compañía y que por lo tanto la terminal de carga se mantiene “plenamente operativa”. De esta forma Aena contrasta la versión manifestada por las fuentes sindicales, que habían informado de que el cese en la actividad de Groudforce dejaba al aeopuerto gallego sin capacidad para enviar y recibir cargas, incluidas las perecederas, animales, restos humanos, flores o correo.
La representante sindical de Groundforce, María Teresa Rodríguez, teme que el cese de actividad de la empresa cueste el puesto de trabajo a los siete operadores de la compañía en Santiago. El sector aéreo de la Federación galega de Transportes, Comunicación e Mar (FNTCM-UGT) presentó esta mañana una denuncia urgente por el cierre del centro de trabajo. Los empleados todavía no recibieron comunicación oficial alguna sobre su situación, ni del aviso del parón.
FALTA DE ENTENDIMIENTO
Según Aena, la situación obedece a una falta de interés de la empresa para continuar con la concesión “que podría ser deficitaria en esta plaza y ante la falta de perspectiva frente a la futura privatización del aeropuerto”.
Groundforce, a través de un comunicado, admite que el parón se llevó a cabo por la “no aceptación del cambio de concesiones de las terminales en contratos de arrendamiento”.
Según la misma fuente, el 16 de junio Aena habría “restringido unilateralmente” la licencia para la explotación de la terminal, que de no cerrarse “exigiría el coste de la ocupación, así como la totalidad de los daños y prejuicios causados”. Al parecer ayer Aena ampliaba el plazo para la desocupación de la terminal hasta el 31 de agosto, pero la empresa ya había comenzado el desalojo del local, notificado a sus clientes su cierre e iniciando el proceso de preparación de finiquitos e indemnizaciones a los trabajadores.
De acuerdo con la voluntad de la compañía 'hanling' de continuar las negociaciones para la explotación de la terminal de carga del aeropuerto de Lavacolla, se fijó con carácter de urgencia una reunión el día 11 de julio entre la empresa y Aena para “plantear soluciones de compromiso”, indica el comunicado de Groundforce.
La situación se está repitiendo en Jerez, donde el servicio está contratado también con Groundforce. Según la representante sindical de la compañía 'handling' el parón de la empresa concesionaria en Santiago podría ser “un anticipo del cese de actividad en otros aeropuertos”.