Un preso que no regresó este martes de un permiso a la cárcel de Lleida ha retenido este miércoles durante una hora y media a ocho rehenes en el interior de una sucursal de Caixa Tarragona, donde ha sido sorprendido por la policía cuando había entrado a atracar armado con una pistola de aire comprimido. Tras negociar con la policía y que ésta le suministrara una dosis de metadona, el atracador, toxicómano y con un largo historial delictivo, ha dejado salir paulatinamente a todos los rehenes y se ha entregado. El suceso ha ocurrido poco antes de las 14.00 horas cuando el delincuente, de 42 años, vecino de Tortosa (Tarragona) y que no había regresado a la cárcel tras un permiso, ha irrumpido en la sucursal de Caixa Tarragona situada en la confluencia de la calle Portalet con la Rambla Vella de Tarragona. Sin cubrirse el rostro, pero con un gorro amarillo en la cabeza, el atracador, que cuenta con 21 antecedentes delictivos, ha amenazado a los seis empleados de la caja, entre ellos al director, y a los dos clientes que había en aquel momento en el establecimiento y ha exigido el dinero. Según fuentes de Caixa Tarragona, los dispositivos de seguridad de la entidad han funcionado y se ha disparado la alarma interna, lo que ha permitido avisar a la policía que en pocos instantes ha rodeado la oficina bancaria. El delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, ha explicado que el atracador se ha entregado a la policía, a la que inicialmente había exigido un automóvil para poder huir, tras ser convencido por un "negociador" del Cuerpo Nacional de Policía. Sobre las 15.20 horas, una hora y media después de entrar a atracar, el delincuente ha dejado salir al director del banco, que era el último rehén que mantenía retenido, y se ha entregado. La buena labor del negociador especialista de la brigada judicial de la Policía Nacional ha hecho posible la resolución del caso sin producirse ningún herido, según ha destacado Rangel, quien ha apuntado que el atracador había amenazado a los rehenes con una pistola de aire comprimido. El delegado del Gobierno ha explicado que el atracador, tras dejar libres a siete de los rehenes y quedarse sólo con el director de la sucursal, ha pedido metadona, sustancia sustitutiva de la heroína, que le ha sido proporcionada para intentar que se tranquilizara. Tras recibir la dosis, el delincuente ha depuesto finalmente su actitud y se ha entregado tras liberar al director, lo que ha originado la alegría del numeroso público que se había congregado detrás de la barrera policial, que ha prorrumpido en aplausos al ver salir al atracador esposado y cogido por dos agentes de policía. Un total de cuarenta agentes de la Policía Nacional, así como efectivos de la Guardia Urbana y de los Mossos han participado en el operativo policial para acordonar la zona ante este suceso, que ha creado una gran expectación en el centro de Tarragona, según ha explicado el comisario jefe provincial de la comisaría de Tarragona, Rafael Girona.