La Policía de Malasia liberó a los 30 niños y cuatro profesores y capturó al secuestrador que les mantenía como rehenes desde esta mañana en una guardería del sur del país.
La Policía lanzó botes de humo en el edificio y entró en la instalación para liberar a los retenidos.
Efectivos de la brigada especial se apostaron en las inmediaciones del inmueble situado en el distrito de Abong, mientras otros agentes acordonaron la zona y las calles de acceso a medida que las gente acudía a ver lo que ocurría.
Hasta el lugar se desplazaron dos ambulancias y un psiquiatra que ha mantenido una breve conversación con el secuestrador. "Ahora dice que tiene hambre y ha pedido alimentos", señaló el psiquiatra Lau Keen Lee al diario malasio "The Star" sin precisar más detalles de la conversación que mantuvo.