La reunión celebrada entre la dirección de la caja gallega y los sindicatos en torno a la negociación de las condiciones laborales en el nuevo banco ha acabado con "sintonía", ya que la entidad se ha comprometido a traspasar a toda la plantilla a NCG banco.
Así lo ha explicado Luis Mariño, representante de CCOO en dicho encuentro, que se prolongó unas dos horas en Compostela y cuyos interlocutores se han emplazado nuevamente a otra reunión la próxima semana para abordar el acuerdo redactado definitivamente.
Por el momento, el borrador contempla la estructura del acuerdo, que pasa por el traspaso de la totalidad de la plantilla cubierta por el convenio de cajas al nuevo banco, si bien quedaría pendiente de determinar la que se quedaría en la caja que requiere de personal para su funcionamiento, dado que seguirá existiendo como tal.
La caja ha garantizado asimismo que la sucesión no supondrá modificación ni colectiva ni individual de las condiciones laborales, que aplicará el convenio de cajas de ahorros y que los trabajadores que se incorporen a la entidad partirán de las condiciones preexistentes.
De esta forma, continúa Mariño, no sólo no se contempla ningún Expediente de Regulación de Empleo (ERE) ni prejubilaciones, sino que además, en el apartado de optimización de costes, donde radican las diferencias que todavía habrá que limar, se incluyen bajas incentivadas, suspensiones de contratos y reducciones de jornada que partan de la voluntariedad y de la necesidad.
En este ámbito, queda pendiente analizar la posibilidad de mejorar el acuerdo laboral que afecta a este apartado partiendo de "unos mínimos".
Sobre la reducción de costes, Mariño indica que se está barajando otro tipo de oferta u obviar la que prevé permutar antigüedad y premios de nupcialidad y natalidad por tiempo de trabajo, pues las contrapartidas que piden los sindicatos "no reducen mucho el coste".
Los sindicatos que mantienen este planteamiento conjunto son CCOO, UGT, CSICA y ASCA, mientras que CIG y CGT todavía no se han sumado al acuerdo.
Según Clodomiro Montero, de CIG, los avances son "nulos" y "las posiciones no se dan acercado", pues la caja dice que "está dispuesta a garantizar las condiciones laborales pero no las pone encima de la mesa por escrito", explica a Efe.
En opinión de Montero, no hay garantías de empleo porque, ejemplifica, las bajas no son voluntarias en la medida en que se puede imponer una movilidad geográfica.
CIG advierte además de la situación del personal de la Obra Social y de la Fundación y expresa su "preocupación" por su futuro.