El Ayuntamiento de A Coruña ha aprobado en pleno municipal las retribuciones del nuevo ejecutivo local que supondrá un gasto total de 3,3 millones de euros, un 37% más barato que el anterior gabinete. Pese a este ahorro, la oposición criticó, en boca de la portavoz socialista, Mar Barcón, que "Carlos Negreira es el alcalde más caro de Galicia". Una crítica "desmontada" por el portavoz popular, Julio Flores, quien recordó a la socialista que el anterior alcalde cobraba como senador, sumándole las dietas en el Ayuntamiento, más que el acutal regidor, y que los sueldos actuales son los mismos que aprobó el anterior gobierno.
El portavoz del BNG, Xosé Manuel Carril, se ha sumado a las críticas de los socialistas y ha calificado de "desproporcionado" el sueldo del nuevo alcalde, que asciende a 76.216 euros anuales, 19 euros menos al mes que lo que percibe el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.
"La crisis obliga a hacer recortes, pero en el sueldo del alcalde no percibimos ningún recorte", ha señalado Carril, para quien este salario "no casa nada bien con la austeridad que tanto predica el PP". Por el contrario, el portavoz del PPdeG en el Ayuntamiento y primer teniente de alcalde, Julio Flores, ha replicado estos datos recordando que el nuevo ejecutivo tiene un coste un 37 por ciento inferior, "mientras que la oposición les costará a los coruñeses un 44 por ciento más durante los próximos cuatro años".
"Las medidas que hemos adoptado en doce o trece días nos permiten reducir los costes en cerca de 5,5 millones de euros en cuatro años", ha destacado Flores.
"Mientras los concejales de la oposición están más preocupados por sus sueldos, asesores y los modelos de teléfono móvil, el gobierno municipal ha desbloqueado la rehabilitación de la fábrica de tabacos, la junta de gobierno local y el aparcamiento de as Aonchiñas, además de abordar el problema económico que genera el brote negro urbanístico de las expropiaciones de Someso", ha añadido Flores.
Sobre este último aspecto, Flores ha instado a la a la portavoz socialista "a pedir disculpas por formar parte de la junta de gobierno que aprobó la venta de los terrenos de Someso a la junta de compensación, al igual que en el proyecto de San Amaro, donde votó a favor del primer y segundo estudio de detalle, aprobó el proyecto de compensación y fue la encargada del plan general que dio luz verde a la urbanización".