La gran cantidad de personas que aparecen en las grabaciones de las cámaras instaladas en la catedral de Santiago está complicando el análisis policial que se sigue tras la desaparición del Códice Calixtino.
Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Galicia explicaron a Efe que los agentes proceden a la recopilación de datos y recogida de declaraciones de "posibles testigos", entre estos el propio personal de la catedral, con el fin de que puedan aportar algún dato esclarecedor de la investigación.
Al mismo tiempo, los agentes continúan el visionado de las imágenes grabadas en la catedral que, señalaron las fuentes, "está resultando muy complicado".
Esta dificultad viene dada porque se trata de diferentes cámaras y la gran cantidad de personas que aparecen en las cintas, muchas de ellas portando mochilas, complica la extracción de datos.
Para reforzar los trabajos de investigación se han trasladado a Santiago de Compostela tres agentes especializados procedentes de la Brigada Central de Patrimonio Histórico de Madrid.
Estos especialistas colaboran con casi una decena de agentes de la Policía Científica de las comisarías de A Coruña y Santiago.
También en los últimos días se han intensificado los controles en diferentes puntos de la ciudad de Santiago de Compostela, y se ha incrementado la presencia de agentes uniformados y de paisano.
El Códice Calixtino fue echado en falta el pasado martes del lugar donde se custodiaba, una caja acorazada en el Archivo de la catedral compostelana, por el medievalista José Sánchez, estrecho colaborador del deán y Archivero Mayor, José María Díaz.
Tras fracasar los intentos para localizarlo en el propio Archivo y en estancias anexas, en la tarde del día siguiente, el miércoles 6 de julio, se formalizó la denuncia ante la policía.
El Códice Calixtino, también llamado Liber Sancti Iacobi, está considerada la primera guía del Camino de Santiago y su valor histórico y económico es incalculable.