El secretario confederal de UGT, Cándido Méndez urgió en Vigo a la creación de un "Pacto de Estado sobre la Emigración" y afirmó que es necesario trasladar a la opinión pública una "visión realista y no alarmista" de la emigración, que contribuye a la regeneración poblacional y a la creación de riqueza. En una rueda de prensa, posterior a una asamblea con delegados sindicales en la ciudad olívica, el sindicalista no dudó en destacar las repercusiones positivas del fenómeno migratorio en la economía española. Según él, las previsiones apuntan a que, si no existiesen flujos migratorios en el país, pasaríamos de los 45 millones de habitantes actuales a 31 millones en 2050. Otro dato que aportó en este sentido, fue que si el motor de la economía es la construcción el 25% de las nuevas viviendas que se construirán en 2007 en España irán destinadas a personas procedentes de otros países. Además, "su aporte económico es evidente", añadió, ya que las remesas de dinero que envían los emigrantes de todo el mundo a sus países de origen, alrededor de 170.000 millones de dólares, son "el triple" de los fondos de cooperación que envían los países desarrollados. Finalmente, Méndez se refirió a la reciente constitución de la Confederación Sindical Internacional (CSI), la mayor del mundo de su estilo y que es fruto de la convergencia de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL), de tendencia socialdemócrata, y la Confederación Mundial del Trabajo (CMT), de cariz democristiano. A este respecto, afirmó que la unión es consecuencia del "convencimiento de que nos une casi todo" y destacó su objetivo de "presionar" para que el movimiento de la globalización económica dé un giro distinto", `puesto que, según concluyó, tiene un fallo estructural porque "es incapaz de crear empleos" lo que deriva en los grandes flujos migratorios.