Con un mensaje a los jóvenes —"trabajaremos para que tengáis oportunidades"— y seis "prioridades" programáticas bajo el brazo, el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, aterrizó en Santiago de Compostela. Era un acto con los representantes del PP en los concellos gallegos, aunque la vista está puesta en las próximas elecciones estatales. Y con esa convocatoria por concretar en el punto de mira, Rajoy avanzó que "el plan de austeridad" hecho por el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, se aplicará "en todas las comunidades donde gobierne el PP" y también será "uno de los primeros puntos" del programa para los comicios a las Cortes generales.
El concepto de austeridad, que fue eje de la campaña autonómica gallega en 2009 que ganaron los populares, ocupa el segundo puesto en la lista de seis prioridades de Rajoy. El primero es "el crecimiento económico y la creación de empleo"; seguido de la "reforma del sector público" con ese criterio de austeridad; el fortalecimiento de las instituciones; el "mantenimiento y mejora del Estado de bienestar"; la "proyección exterior de España" y el sistema educativo.
Rajoy esbozó estas ideas ante los asistentes a un encuentro en el que las pasadas elecciones municipales fueron la excusa para entrar en la política estatal. Hubo agradecimientos y justificó la victoria popular el 22-M en la idea de que el PP es el partido que "mejor expresa lo que es Galicia" y que "suele cumplir". Para este mandato, apeló a que se responda a la "confianza que los vecinos han depositado" en los candidatos que se presentaron bajo las siglas populares. El presidente del PP también interpretó que los resultados "refrendaron" la gestión de los alcaldes y la política de la Xunta en los últimos dos años.
Con la convocatoria que lo puede llevar a él a la Presidencia de España, Mariano Rajoy confió en que se continúe refrendando en las urnas la política que practica el PP, y se ofreció "a todos" como partido "catalizador" del "clamor por el cambio político" que, a su entender, existe en el país. "Los españoles están cansados, agotados de la situación", aseveró.
El presidente del PP español reiteró su tesis de que el actual Ejecutivo estatal es "provisional, está en funciones y es incapaz de generar confianza", en un contexto en el que opina que se deben afrontar "reformas y decisiones serias". Se comprometió a hacerlas —una reforma laboral y económica— sin precisar en qué consistían, y reivindicó el papel de una España que es "importante, aunque ahora hayamos perdido puestos" en el panorama internacional.
Lemas como "no gastar lo que no se tiene" e ideas fuerza como "vamos a salir de aquí" porque "el PP tiene las ideas, las medidas y el coraje" para hacerlo se sucedieron en una intervención en la que rechazó el "talante" con el que siempre se caracterizó a José Luis Rodríguez Zapatero. "El talante no sirve para nada, es poco pan para hoy y mucha hambre para mañana", zanjó Rajoy.
A la crisis económica que centra las intervenciones políticas desde hace años, el presidente del PP gallego y dirigente autonómico, Alberto Núñez Feijóo, incorporó ayer la "crisis política" que afirma que atraviesa el país. Con esta idea de fondo, y la esperanza de que el presidente de su partido ostente ese mismo cargo pero en el Gobierno central, afirmó que Rajoy "finalizará la crisis política de España". A partir de ahí, "comenzaremos a hacer un llamamiento a los ciudadanos para luchar contra la crisis económica".
Para lograr ese cambio, los populares gallegos empiezan a trabajar y Feijóo cree que se logrará "si alcalde por alcalde somos capaces de cumplir nuestros compromisos" y "defender el interés general por encima de los particulares".
En esa lucha, dijo, los regidores y dirigentes locales gallegos son "los 300 espartanos" que se enfrentaron a "20.000 persas". Esos "300", afirma Feijóo, "van a demostrar que otra gestión política es posible".