La cumbre del Eurogrupo intenta hoy pactar las líneas generales de un segundo rescate de Grecia que calme los mercados financieros tras el acuerdo franco-alemán de la pasada noche, a fin de cerrar definitivamente la crisis de la deuda soberana en los países de la moneda única.
La reunión de jefes de Estado y Gobierno de los 17 países del euro, en Bruselas a partir de las 11:00 GMT, llega después de semanas de duros reproches internos y pocas horas después de que Francia y Alemania lograran poco antes de la medianoche un pacto "in extremis" sobre una línea conjunta para el rescate de Grecia.
La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, lograron el acuerdo -sobre el que no se han ofrecido detalles- tras una larga reunión de seis horas, a la que se sumó cerca del final y por sorpresa el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet.
La línea común Berlín-París ya se ha discutido también con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, por vía telefónica.
Si bien ninguna de las partes desveló detalles del pacto, Alemania y otros países insisten desde hace meses en que el sector privado (bancos y aseguradoras) asuma parte del coste del segundo rescate financiero de Grecia, cuyo volumen podría ascender a unos 110.000 millones de euros.
Todo apunta a que el modelo final incluirá una combinación de elementos, en el que la participación del sector privado podría materializarse desde con una recompra voluntaria de bonos griegos por parte de las entidades hasta una tasa europea a bancos y cajas de ahorros.
Otra opción es la recompra de bonos griegos, vista con buenos ojos por el BCE, y que podría hacerse mediante préstamos a Atenas del fondo de rescate -dotado de 440.000 millones de euros-, de forma que sea el propio Tesoro griego el que intervenga en el mercado, o permitir que sea el fondo el que compre las obligaciones, aunque esta opción requeriría un cambio legislativo.
La cumbre en Bruselas llega después de que el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, advirtiera ayer a los jefes de Gobierno y de Estado de que "nadie debe hacerse ilusiones: la situación es muy seria y requiere una respuesta", porque de lo contrario "las consecuencias negativas se sentirán en todos los rincones de Europa y más allá".
Además, tanto el BCE como el Fondo Monetario Internacional presionaran a favor de un acuerdo en el Eurogrupo, e incluso el propio presidente de EEUU, Barack Obama, habló ayer con la canciller alemana.
La reunión de los líderes de los 17 países de la Eurozona irá precedida de otra de los "número dos" de los ministerios de Economía, a partir de las 07:00 GMT, para intentar avanzar en los puntos técnicos.
Los resultados de la reunión de Berlín han sido bien acogidos en los mercados asiáticos, los primeros en abrir hoy, donde el euro ha vuelto a subir por tercer día consecutivo frente al dólar estadounidense ante el convencimiento de que habrá un segundo rescate de Grecia.