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José Manuel López García
Economí­a

Más de 4.000 viviendas gallegas se beneficiarán de las ayudas para rehabilitación de la Xunta

Vivenda e Solo destina en 2007 más de 13,5 millones para darle un lavado de cara a zonas históricas y barrios modernos

13-11-2006

Un total de 4.133 viviendas se beneficiarán en los próximos años de las ayudas para la rehabilitación concedidas por la Xunta, y que se destinan tanto a los centros históricos como a barrios urbanos en proceso de degradación arquitectónica, social o ambiental, según recogen los presupuestos de la Consellería de Vivenda para 2007. En concreto, la partida reservada por el departamento de Teresa Táboas asciende a 13,5 millones, y la mayor parte de la financiación se llevará a cabo a través de las denominadas áreas de rehabilitación. Galicia cuenta con 35 de estas áreas declaradas en 29 concellos de las cuatro provincias, aunque su número tiende a crecer a medida que se incrementa el interés de las autoridades locales. De hecho, son los propios ayuntamientos los que solicitan la declaración de un área de rehabilitación, delimitando la zona de actuación a través de un programa-memoria explicativo. En todas estas zonas suele haber elementos en común como el envejecimiento de la población, el abandono de actividades económicas, el bajo nivel de ingresos de los residentes o la proliferación de casas en ruinas o abandonadas. Las actuaciones se llevan a cabo a través de convenios tripartitos firmados entre el concello, el ministerio y la Xunta, facilitando ayudas no sólo para la mejora de las viviendas, sino también a mejorar los servicios públicos comunes. "E importante rehabilitar o interior das vivendas e dos edificios, pero tamén dotar de maior calidade aos espazos públicos", reconoce Teresa Táboas. En este sentido, cada particular recibe una subvención máxima que va de los 9.000 a los 11.000 euros si la vivienda está fuera o dentro de un casco histórico. Además, también se incluyen partidas en las que el propietario no abona ninguna cantidad, ya que se dirigen a mejorar aceras, zonas ajardinadas o mobiliario urbano, todas ellas gestionadas a tráves de una oficina de rehabilitación en cada concello. Zonas modernas La Consellería de Vivienda incluye como novedad de cara a 2007 la inclusión en este programa de áreas urbanas construídas en la segunda mitad del siglo XX, en pleno auge del desarrollismo español. A menudo en estas zonas "a calidade dos espacios colectivos é moi deficiente", sin que esto signifique que estamos delante de barrios conflictivos, aclara Táboas. El primer ejemplo de esta nueva política es el barrio santiagués de Vista Alegre, una de las cinco Areas de Rehabilitación Integral (ARI) declaradas por Vivenda en el presente año. "Por primeira vez esta consellería declara áreas de este tipo en barrios do século XX", recuerda la conselleira. Sólo en Vista Alegre las mejoras afectarán a 750 viviendas, la mayor parte de ellas protegidas. "Pueden llegar a ser zonas vulnerables, pero en ningún caso se trata zonas marginales ni mucho menos", explica Adela Oyonarte, arquitecta que forma parte del grupo multidisciplinar InfraDomus. La rapidez y la falta de planeamiento con la que se construyeron estas viviendas son los motivos por los que necesitan "actuaciones integrales", señala Oyonarte, quien trabaja en colaboración con otros ingenieros y arquitectos. Centros Históricos Estas partidas están incluidas en el Plan de Vivenda 2005-2008, puesto en marcha por la Consellería que dirige Teresa Táboas, y que tampoco deja lado la importancia de recuperar los conjuntos históricos de las ciudades y villas gallegas. Por ello, la mayor parte de las áreas de rehabilitación -23 de las 35- se corresponden con las partes más antiguas de las localidades. Entre ellas, se encuentran lugares emblemáticos de Galicia como Mondoñedo, Tui, Allariz o Betanzos. Las autoridades municipales también ven en la rehabilitación una oportunidad para potenciar el atractivo turístico de sus concellos, dando un lavado de cara a las 'zonas viejas' de los municipios. En concreto, la mayoría de los cascos históricos gallegos se enfrentan a problemas comunes como el de tener "una población residente muy mayor", que necesitan servicios específicos difíciles de encontrar cerca de sus casas, mantiene Adela Oyonarte. "Las zonas viejas tienen problemas a nivel de equipamiento", de ahí que al igual que en el resto de las ciudades, sea necesario una "recuperación integral" para convertirlas en zonas apetecibles y habitables.





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