La Comisión Europea ha pedido tiempo a los mercados, una tregua en su "incomprensible" acoso a la deuda española e italiana, mientras que ha urgido a la Eurozona a cerrar su "histórico" pero complejo acuerdo anticrisis en pocas semanas.
El comisario europeo de Asuntos Económicos, el finlandés Olli Rehn, ha interrumpido sus vacaciones para regresar a Bruselas y tratar de aplacar la tormenta veraniega en los mercados, mientras que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, permanecía en Portugal aunque "trabajando y en contacto constante con varios líderes", según tuvo que resaltar una portavoz.
En otras capitales los líderes también han suspendido su descanso veraniego ante la gravedad de la crisis, que hoy ha provocado que la prima de riesgo de Italia y el rendimiento de sus bonos superaran a los de España y que las principales bolsas se desplomaran de nuevo.
Así, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y la canciller alemana, Angela Merkel, analizarán hoy las tensiones en los mercados en conversaciones telefónica entre ellos.
En Bruselas, Rehn fue el primero del ejecutivo de la UE en comparecer ante los medios de comunicación. Según el comisario, el acoso contra España e Italia "no está justificado", pues las bases económicas del país no han cambiado de la noche a la mañana, según dijo.
Rehn descartó además que sea necesario un rescate para esos dos países. "Creo que ninguno de estos países va a necesitar un programa especial" porque los fundamentos económicos no lo justifican y las acciones de los gobiernos tampoco, aseguró.
Respaldó los esfuerzos de España para revertir la tendencia, pero instó a Zapatero a implementar con rigor las reformas pendientes. "España ha avanzado mucho en las áreas de consolidación fiscal, la reestructuración del sector bancario, la reforma de las pensiones y las reformas laborales (...) pero, aunque muchas de las reformas ya están en curso la implementación contundente es primordial", dijo.
Concretamente pidió a España que concluya la reestructuración del sector bancario, especialmente de las cajas, y que los planes de consolidación fiscal sean "aplicados estrictamente al nivel regional", en referencia al déficit de las Comunidades Autónomas.
El comisario admitió, de todos modos, que mientras algunas de las fuentes de tensión se deben al impacto de las negociaciones para elevar el techo de la deuda en EEUU, otras tienen su origen en casa.
En ese contexto, se refirió a la incapacidad de los líderes europeos de comunicar eficazmente el "histórico" acuerdo alcanzado el 21 de julio sobre el segundo rescate a Grecia y el Fondo
Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) para que pueda prevenir, recapitalizar bancos y comprar bonos.
No en vano, apeló al sentido común de los mercados al recalcar que "un acuerdo tan global, detallado y técnicamente complejo requiere tiempo para ser implementado", y por eso calificó de "no realistas" las expectativas en los parqués de que todos los elementos del pacto fueran aplicables inmediatamente.
Aseguró que expertos de los Estados miembros, apoyados por sus servicios, el Banco Central Europeo (BCE) y el FEEF están trabajando "día y noche" para concluir el acuerdo.
"Estamos avanzando rápidamente", explicó. "El trabajo técnico será completado por la vía urgente" en "semanas y no meses".
El acuerdo debe estar listo "a principios de septiembre", aseguró.
En este sentido, Rehn también dirigió un mensaje a los líderes de la Eurozona al afirmar que "esperamos de todos los Estados miembros de la zona euro cumplan esa fecha límite", insistió.
Además, pidió a los gobiernos "rigor" a la hora de hablar de la crisis y más "disciplina verbal" para enviar un mensaje unitario a los mercados.
Lo hizo, precisamente, en un día en el que Alemania atacó a Bruselas por "reabrir" a "destiempo" el debate sobre la situación financiera de la eurozona y hablar de una posible ampliación de la capacidad crediticia del FEEF, actualmente de 440.0000 millones de euros. Rehn subrayó que esta idea no es ninguna novedad e insistió en que para ser un instrumento respetado y creíble el fondo debe ser evaluado constantemente.