El Instituto Galego de Seguridade e Saude Laboral (Issga) contabilizó en el segundo trimestre de este año 386 partes de enfermedades profesionales, de los que 216 fueron con baja. Por sexos, 206 de los afectados eran hombres y 180 mujeres.
Los sectores de la industria y de los servicios son los que registraron más partes de enfermedades profesionales. En la industria se produjeron 197 casos y en los servicios 147, seguidos de la construcción, que registró 35 partes, de la agricultura con dos partes y de la pesca con cinco casos.
En el caso del sector servicios, las notificaciones afectan en mayor grado al colectivo femenino y en el caso de las registradas en el sector de industria, al masculino. En ambos casos, las patologías detectadas son provocadas principalmente por agentes físicos.
Por grupos de enfermedades, el mayor número de casos fue provocado por agentes físicos, 312, de los que 133 fueron sin baja. Las provocadas por posturas forzadas y movimientos repetitivos en el trabajo suponen el mayor número de enfermedades de este grupo y afectan mayoritariamente al sexo femenino, seguidas de la inhalación de substancias y agentes no incluidos en los otros grupos con 31 casos, 22 de ellos sin baja.
En el grupo de enfermedades provocadas por agentes químicos hubo 17 partes, seis de ellos sin baja. En el de enfermedades de la piel por sustancias y agentes no comprendidos en otros grupos se comunicaron 18 casos, seis sin baja. De agentes biológicos hubo cinco partes, uno de ellos sin baja; y en el grupo de agentes carcinógenos hubo tres partes de enfermedad, dos de ellos sin baja.
Por provincias, el mayor número de partes procede de Pontevedra, donde se notificaron 171, 79 de ellos cursados sin baja. En A Coruña hubo 142 comunicaciones, 62 de ellas sin baja. En Ourense se registraron 51 partes, de los que 20 fueron sin baja; y en Lugo hubo 22 casos, nueve de ellos sin baja.
Con respeto al primero trimestre del año, las enfermedades profesionales aumentaron en un total de 38. Según el Issga, esto supone un "avance" en este campo, ya que están aflorando como profesionales enfermedades que antes eran diagnosticadas como comunes y, por lo tanto, "os seus custes estaban a ser asumidos incorrectamente polo sistema público de sanidade en lugar de polas mutuas aseguradoras das continxencias profesionais".