Economía
El auge de la segunda residencia permite seguir vendiendo sobre plano
14-11-2006
Los promotores gallegos notan desde hace meses una ralentización en los plazos de venta de las viviendas. Y es que desde que un piso sale al mercado hasta que es adquirido suele pasar un año, frente a los "entre seis y nueve meses" que costaba hasta hace poco encontrar un comprador, según reconoce Juan José Yáñez, gerente de la Asociación Provincial de Promotores Inmobiliarios de A Coruña (Aproinco).
¿Qué es lo que provoca que un promotor tarde más en vender un piso? Yáñez apunta dos causas. Por un lado, el hecho de que en los últimos años "se ha satisfecho mucha demanda que estaba embalsada", ya que del 'baby bom' de los años 70 -personas que ahora tienen entre 30 y 35 años-, "la mayoría ya compró vivienda".
Por otra parte, también influye la subida de las hipotecas, aunque desde Aproinco no consideran "traumática" el alza de los tipos de interés -el Euribor cotiza al 3,79 por ciento-, al recordar que "estábamos en los más bajos de la historia de España", país que, a su vez, "se situaba a la cola de la UE". En todo caso, Yáñez destaca que no parece probable, "salvo hecatombe internacional", una subida "dramática" de los tipos de interés "que sí pudiese provocar" una recesión en la demanda de vivienda en Galicia.
No obstante, y pese al retraso en los plazos de venta, los promotores todavía tienen "afortunadamente" margen para vender los edificios sobre plano, de forma que cuando éstos están acabados -tras 18 o 24 meses de construcción-, la totalidad o casi todo el inmueble esté "vendido y entregado". A esto contribuye el auge de la demanda de segunda residencia registrado últimamente en Galicia, que se convirtió en una zona "muy atractiva" para madrileños, vallisoletanos o salmantinos, entre otros. De hecho, Yáñez subraya que la segunda residencia se ha convertido ya desde el 2005 en el "producto inmobiliario estrella" en la comunidad, fenómeno que se está consolidando este año.
Aunque hablar de un precio medio en vivienda no es riguroso, en la comunidad gallega se puede adquirir un piso desde 90.000 hasta 600.000 euros "o más", tal y como confirman los promotores.
Pelotazos urbanísticos
Promotores que, por otra parte, se quejan de ser los primeros perjudicados de la mala imagen generada tras los pelotazos urbanísticos descubiertos en los últimos meses, tanto en España como en Galicia. En este punto, Yáñez considera que el hecho de que en algunas ocasiones las empresas promotoras hayan sufrido prácticas "absolutamente rechazables" por parte de determinadas autoridades "o en convivencia con ellas", no debe provocar la "demonización" del sector, "al igual que la existencia de un mal médico no puede condicionar la imagen de la sanidad".
Es más, desde Aproinco advierten de que "hay que andar con mucho cuidado" con este tema, ya que si el sector inmobiliario deja de tener la fortaleza actual, la situación económica española "se resentiría enormemente", al tratarse de la actividad que genera "más riqueza y creación de empleo" y de la que dependen "muchos otros sectores y puestos de trabajo indirectos".
www.galiciadiario.com no se hará responsable de los comentarios de los lectores. Nuestro editor los revisará para evitar insultos u opiniones ofensivas. Gracias