La Guardia Civil de Pontevedra ha detenido a una empleada de una aseguradora de 41 años, de la localidad de Marín, en la misma provincia, acusada de simular falsos siniestros para estafar a su propia empresa.
Según ha comunicado el instituto armado, la mujer falseaba siniestros de clientes a los que correspondería el cobro de unos daños o lesiones (bien con datos verídicos o ficticios) y realizaba reclamaciones a la compañía de seguros en nombre de terceras personas.
El dinero era posteriormente embolsado hacia sus cuentas particulares, pues la mujer recibía los cheques nominativos de la compañía falsificando las firmas y adjuntando copias del DNI del perjudicado.
La actividad criminal fue descubierta a raíz de la investigación de un suceso en el que la acusada, junto con otros dos cómplices, reclamó dos veces el valor de la indemnización por los mismos accidentes y provocó un siniestro para cobrar el seguro. De acuerdo con cálculos de la Benemérita, la presunta estafadora consiguió 155.0607 euros entre 2003 y 2009 y engañó a 210 personas jurídicas.
El juzgado de instrucción número 1 de Pontevedra ha ordenado el embargo preventivo de las cuentas participadas por la mujer, que se enfrenta a los cargos de delito continuado de estafa y de falsificación de documentos.