Los gallegos consumieron carca de 665 millones de bolsas con asas durante el 2009, lo que se traduce en una media de 238 bolsas al año por cada habitante.
Así lo ha dado a conocer la Consellería de Medio Ambiente a través de un comunicado, en el que se explica que estas cifras representan el 0,39 por ciento del total de residuos que se produjeron durante ese mismo año.
Ante esta realidad, la Xunta ha puesto en marcha un Plan de Gestión de Residuos Urbanos, que tiene como objetivo la reducción progresiva de las bolsas de plástico de un sólo uso (aquellas entregadas en los establecimientos comerciales), hasta lograr reducir su consumo en 10 por ciento para el 2020.
Según el comunicado, estas bolsas están hechas de polietileno o polipropileno, ambos derivados del petróleo. Cada bolsa emite durante su fabricación cuatro gramos de dióxido de carbono.
Entre las medidas propuestas para fomentar la reducción del uso de esta tipología de bolsa comercial, está la promoción en los hogares del uso de bolsas de otros materiales con menor impacto ambiental, como las bolsas de tela o los carritos de compra.
Por su parte, el Plan de Gestión de Residuos Urbanos impulsado por la Xunta define tres estrategias para lograr sus objetivos: Primero pretende estabilizar la producción de basura y lograr que en 2020 la población gallega produzca 10 por ciento menos residuos urbanos de los 1.2 millones de toneladas que se producen actualmente.
También pretende disminuir progresivamente los residuos que van a parar a los vertederos hasta lograr que en 2015 el 100 por ciento de la basura que se genera en Galicia se trate correctamente.
El tercer eje del plan será el incremento de la reutilización y el reciclaje de los residuos, hasta en un total del 30 por ciento de los residuos generados, frente al 10 por ciento que se reutiliza actualmente.