El director del Instituto Enerxético de Galicia (Inega), Eliseo Diéguez, ha afirmado hoy que la comunidad gallega reúne las características para poder convertirse en "mercado de referencia" y productora de vehículos eléctricos.
Según Diéguez, en la comunidad existe ya una infraestructura de construcción de vehículos convencionales, y los coches eléctricos comparten con ellos muchas características. En concreto, ha animado a la automovilística Mitsubishi a abrir en Galicia una factoría proyectada de baterías para coches eléctricos, y ha recordado que Citroën ya está fabricando furgonetas de este tipo.
Por otra parte, el director del Inega ha apostado por crear un mercado en la comunidad gallega. Así, ha señalado que la mayor parte de los trayectos en la comunidad se realizan entre las siete grandes ciudades, y que el empleo medio del coche es para trayectos inferiores a los 30 kilómetros diarios.
En este sentido, el uso en Galicia del automóvil se ajusta a las particularidades de autonomía de los vehículos eléctricos. Diéguez ha apostado por la creación de una "rede intelixente" de puntos de recarga en los principales núcleos urbanos que integre automáticamente la producción eléctrica y la demanda.
Asimismo, el coste ecológico de los transportes eléctricos es menor que el de los vehículos con motor de explosión. Este fenómeno, en opinión de Diéguez, es especialmente salientable en Galicia, ya que, según sus datos, la comunidad es exportadora neta de electricidad y el 95% de su producción será renovable en 2015, por lo que los vehículos eléctricos ayudarían a un "aproveitamento" de energías como la eólica.
De esta forma, el director del Inega considera que la demanda de energía para las recargas podría ajustarse a la oferta de este tipo de producción limpia, y "con unha boa organización", generaría "cero emisións" pese a que en el conjunto de España la polución sea de más de 300 gramos de CO2 por kilovatio.
DIFUSIÓN
Con el objetivo de conocer mejor las características de este tipo de vehículos y su adaptación a las particularidades del país, el Inega realizará a lo largo de los próximos seis meses una serie de investigaciones para determinar la movilidad, autonomía y tiempos de recarga de los vehículos, la variación de su vida útil en función de los régimes de recarga, y los costes de utilización y mantenimiento.
Posteriormente, el organismo difundirá los resultados e información sobre vehículos eléctricos, que en opinión de Diéguez son mayoritariamente desconocidos para el gran público, mediante actividades como prueba de vehículos, cursos de conducción eficiente de automóviles eléctricos y la exposición itinerante 'Un mundo de enerxía'. Asimismo, se explicarán las ayudas que establece el Inega, como la subvención para la compra de coches (que puede llegar a los 7.000 euros) o a la instalación de puntos de recarga.
COSTE
El principal problema para utilizar de forma extensiva el coche eléctrico, según ha señalado Diéguez, radica en el coste de los vehículos, que multiplica "por dous ou por tres" el de un coche normal de sus mismas características.
Sin embargo, una batería alcanza una vida útil de 300.000 kilómetros (unos 27 años de uso medio, según datos del Inega), y, aprovechando la tarifa nocturna superreducida, el coste de recarga suficiente para 100 kilómetros puede situarse en 1,05 euros. El precio de la gasolina para el mismo trayecto, señala Diéguez, se coloca en torno a los 10,5 euros. Sin embargo, Diéguez considera que el precio de estos bienes se debe a las baterías (que van abaratándose a medida que se desarrolla la tecnología) y a la "fabricación case artesanal" de los coches, que se desarrollará a medida que aumente la demanda.