Un total de 321 personas fallecieron en las carreteras españolas durante los meses de julio y agosto, lo que supone 41 menos que en 2010 y convierte a este verano en el de menor siniestralidad de los últimos 50 años.
Así lo ha anunciado hoy el ministro del Interior, Antonio Camacho, en una rueda de prensa en la sede de su departamento en la que ha presentado el balance de la Operación Verano de la Dirección General de Tráfico y en la que ha destacado que las cifras ponen de manifiesto que la política de seguridad vial "va por el buen camino".