El portavoz del PPdeG en el Parlamento, Pedro Puy, niega que con la reforma constitucional se vaya a meter tijera en los servicios públicos. En una entrevista en Radio Líder, el popular sí se mostró partidario de ajustar gastos. De esta forma, en opinión del popular, se blindará el Estado de Bienestar, dando prioridad a los más vulnerables. Cree que hay que poner límites al gasto y repensar cuáles son los servicios fundamentales para preservar "la esencia y el núcleo duro del estado de Bienestar". Puy compara el acuerdo alcanzado recientemente con el PSOE con los pactos de Toledo para blindar la sostenibilidad de la Seguridad Social y las pensiones en el futuro.
El portavoz popular tuvo reproches para la postura de los nacionalistas ante esta reforma. Considera que están utilizando la excusa de la modificación de un solo artículo para aparcar el consenso constitucional logrado en otros aspectos. Movimiento que el portavoz popular ve con mucha preocupación. Cree que el próximo gobierno tendrá que enfrentarse a dificultades porque los nacionalistas moderados están lanzando mensajes de ruptura con el orden jurídico del conjunto del Estado.
Desde el BNG, su portavoz en el Parlamento, Carlos Aymerich, critica que la refroma se haya hecho sin contar ni con los demás partidos, ni con los ciudadanos. Una reforma que, en palabras de Aymerich, da luz verde a una política económica neoliberal en nuestra Carta Magna con tal de lograr el déficit cero. Además de en la forma en la que PSOE y PP han hecho las cosas, el portavoz nacionalista también critica el fondo y la tendencia, a su juicio, de intentar privatizar los servicios esenciales, como la sanidad. Aymerich ve con preocupación las nuevas fórmulas de concesión pública en la que la Administración acaba siendo "inquilina", por ejemplo, de hospitales.
Analizando el nuevo artículo 135, Aymerich entiende que socialistas y populares pretenden, a mayores, controlar y tutelar cada vez más a las autonomías. Y recuerda que buena parte de las comunidades no han sido las culpables de la deuda actual. Sin embargo, el portavoz del PSdeG en la cámara gallega defiende las modificaciones introducidas en la Constitución y niega que se pretenda alcanzar el déficit cero, como denuncia el BNG. Simplemente se trata, recalca Abel Losada, de usar el déficit como una herramienta económica sin poner en riesgo los servicios públicos. Así, explica, España no seguirá estando en el punto de mira de los mercados por una deuda que entre Estado y familias, afirma, alcanza los 3 billones de euros.
El socialista explica que con esta reforma se intenta que cale el mensaje de que los fondos públicos son limitados y, en tiempos de crisis, dice, cumple ser más comedidos con los gastos. De esta manera, recalca, se podrá sostener mejor el estado de bienestar. Losada ha reconocido que los socialistas han dado este paso sin demasiado entusiasmo pero, insiste, por responsabilidad. Y es consciente de que, a dos meses de las generales, la reforma puede pasar factura al PSOE.