Manuel Jove, con una fortuna personal superior a los 6.000 millones de euros, se ha convertido en el oscuro objeto del deseo de muchos tiburones que comienzan a rondarle. Todos quieren convertirse en socio o asesor financiero del magnate gallego pero don Manuel tiene ya claro dónde y con quién invertir su dinero. El suelo y la energía seguirán siendo sectores estratégicos en sus apuestas.