El Consello da Xunta aprobó un decreto que obliga a los establecimientos turísticos a exponer siempre los precios finales que pagarán los usuarios de los servicios, incluyendo impuestos. La nueva norma, según explicó el presidente autonómico, regula también el régimen de reservas y aglutina toda la normativa que afecta al sector. "Refunda toda a regulación nunha".
En materia de precios, se establece "máis flexibilidade", bajo los criterios de "liberdade" y "globalidade" en los mismos. Así, en el primer caso esto significa que el hostelero podrá modificar los precios cuando quiera, si bien tiene la obligación de "darlles publicidade" a las mofidicaciones.
El concepto de globalidad se refiere, precisamente, a que los tablones en los que se establezcan los precios incluya "o prezo final. Ten que conter de forma clara o prezo incluindo o IVE", aseveró Alberto Núñez Feijóo.
Otra de las novedades se refiere al establecimiento de un "equilibrio" entre los titulares y los usuarios de estos locales en casos de anulaciones de reserva. Se parte de que el régimen de reservas y las anulaciones se ajustarán a las condiciones que pacten libremente la empresa titular del establecimiento de alojamiento y el titular de la reserva.
No obstante, del mismo modo que los empresarios pueden exigir a los titulares que anticipen una señal por la reserva y en caso de anulación de la misma podrá retener como indemnización el porcentaje pactado en el documento de reserva; los hosteleros tendrán que hacer lo mismo. Si un empresario se ve obligado a cancelar una reserva deberá reintegrar al titular de la misma el importe total del anticipo y una penalización equivalente a la prevista para el titular en el documento de la misma.