El presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, José Manuel Fernández Alvariño, ha avanzado que está al frente de un grupo de inversores privados dispuesto a comprar en torno a 2.000 millones de euros en acciones de NCG Banco al FROB, para hacerse con el control. La gran mayoría de esos inversores son gallegos, pero también de otras partes del Estado e incluso del extranjero.
En Radio Líder, Fernández Alvariño ha reconocido que llevan medio año trabajando con discreción: desde que Novacaixagalicia comenzó los planes de mover su negocio hacia la ficha bancaria. Aunque esquivo, por el pacto de confidencialidad que ha rubricado, el empresario ha afirmado que ya han trasladado su intención al Banco de España que parece no haber puesto pegas.
La inversión de la que habla Fernández Alvariño dependerá de la valoración final que haga el organismo regulador, de la que nada se sabe aún, aunque estos inversores, reconoce, ya disponen de ciertos datos extraoficiales. En todo caso y si la iniciativa de este grupo sigue adelante, el presidente de la CEP matiza que vienen “con la idea de sumar” y de consolidar un sistema financiero con un componente gallego. Rechaza cualquier “confrontación” con el actual al presidentede NCG banco, José María Castellano.
Alvariño también insiste en que, con esta operación, no buscan impulsar nuevos frentes entre el norte y el sur de la comunidad, por el control de NCG Banco, como sucedió en el proceso de fusión de Caixagalicia y Caixanova Asegura que si al norte de Galicia o al sur le van bien, “a Galicia le va bien” y reduce a “anecdóticas” las luchas localistas cuando se está hablando de “compromisos económicos tan importantes”.
Si logran reunir esos 2.000 millones lograrían su aspiración, por lo que Alvariño reconoce que pondrían al frente a su propio equipo directivo. El presidente de la patronal pontevedresa afirma que el proyecto está muy avanzado y la decisión final se tomará a finales de este mes o, como tarde, en la primera quincena de octubre.