El primer ministro israelí, Ehud Olmert, afirmó que el Ejército israelí no tiene soluciones mágicas para resolver el problema de los cohetes Kasam disparados por la milicias palestinas desde la franja de Gaza. "La guerra contra los Kasam no es cuestión de 'dar un golpe y se terminó'", aseguró Olmert a la prensa israelí desde Estados Unidos, poco antes de regresar a Israel. El primer ministro israelí respondía a las demandas de líderes derechistas israelíes y de los habitantes de la ciudad de Sderot, donde ayer cayeron ocho cohetes, para que el Ejército lance una operación masiva en la franja palestina. Olmert les recordó la ofensiva "Muro de Defensa" en Cisjordania, con la que Israel desmanteló la ANP y restringió el estatuto de autonomía de 1994 a meras cuestiones civiles. "También después de la operación Muro de Defensa continuó el terrorismo desde Judea y Samaria (nombres bíblicos de Cisjordania)", afirmó en ese sentido. Con ello, el jefe del Gobierno israelí señaló que el lanzamiento de cohetes es "muy grave" y "el Ejército actuará de acuerdo a las informaciones y las circunstancias". En los últimos seis años el Ejército israelí ha lanzado decenas de operaciones militares en Gaza con cientos de muertos entre la población civil palestina, con el objetivo de poner fin a esa amenaza y siempre con el mismo resultado. Una vez que las fuerzas israelíes se retiran los cohetes vuelven a caer sobre el sur de Israel.