El Congreso ha aprobado la reactivación por dos años del impuesto de patrimonio propuesto por el Gobierno socialista, gracias al apoyo de la izquierda parlamentaria (ERC-IU-ICV y BNG) y con la abstención de PP, CiU y PNV, a pesar de que todos estos grupos la han considerado "ineficaz" y "electoralista".
El impuesto, que según el Ejecutivo afectará a 160.000 contribuyentes, multiplica casi por siete el mínimo exento que existía en 2008, hasta 700.000 euros, y duplica el de la vivienda habitual, ya que tributará a partir de 300.000 euros.
El Gobierno calcula que si se aplicara por igual en toda España los ingresos llegarían a 1.080 millones de euros anuales, que se recaudarían en 2012 y 2013 con cargo a los ejercicios anteriores.