El presidente del PP, Mariano Rajoy, se ha comprometido a formar un gobierno "creíble, previsible y solvente" para superar cuanto antes "el pasado" que ya representa José Luis Rodríguez Zapatero y cumplir exitosamente "la ardua tarea" de acabar con la crisis. Rajoy ha comparecido ante los medios de comunicación una hora después que el jefe del Ejecutivo para ofrecer su visión de la legislatura que acaba y responder a sólo cuatro preguntas de los periodistas.
De paso, ha lanzado nuevamente la esencia del que será su proyecto político siempre y cuando gane las elecciones del 20 de noviembre, convocadas hoy. Por encima de cualquier otro aspecto, el líder del PP se ha comprometido a gobernar desde "la verdad", lo que implica que la misión de acabar con la crisis será complicada y requerirá esfuerzos, básicamente porque no existe "una varita mágica" que arregle la situación "en un breve periodo de tiempo".
Rajoy no ha precisado qué hará con asuntos como la congelación de las pensiones, la bajada del sueldo de los funcionarios o la Ley de Patrimonio a la espera "de cómo esté la economía" y cuáles sean las previsiones cuando tenga que tomar esas decisiones, "dentro de tres meses".
Desde la sede del PP en Madrid, Rajoy ha querido hoy trasladar a los ciudadanos que el mejor remedio contra la adversidad económica actual pasa por implicar a todos en un "proyecto nacional", y a ello se dedicará, ha dicho, durante toda la precampaña y la campaña electorales. Lo ha subrayado así: "La tarea no será fácil, pero les digo que en el PP estamos ilusionados y dispuestos".
Ha añadido que si "los españoles siempre se han crecido ante las dificultades", ahora, en plena crisis, con las perspectivas de crecimiento estancadas, no habrá una excepción. "Siempre sacamos lo mejor de nosotros mismos cuando se nos convoca a un gran proyecto nacional. Éste que estamos viviendo es uno de esos grandes momentos y estoy convencido de que todos estaremos a la altura", ha asegurado.
Como siempre en sus recientes intervenciones, Rajoy ha abierto la puerta al optimismo, pero también al sacrificio. A su juicio, la crisis requiere que el nuevo gobierno que haya en España actúe con "determinación" y unidad, toda vez que el objetivo consiste en ofrecer un proyecto que involucre a todos aquellos ciudadanos que por tradición votan al PP, a los que esporádicamente lo han hecho y a los que nunca se han decantado por esta opción. Sólo por medio de este "esfuerzo común" podrá acercarse España a su gran objetivo nacional, la creación de empleo.
En esa búsqueda hay que dejar claros los mimbres de la recuperación, que son, ha resumido, la austeridad, favorecer que el crédito de los bancos llegue a las empresas y a las familias, y potenciar la competitividad de la economía del país. También será clave que España recupere prestigio internacional. Rajoy ha destacado que con la convocatoria oficial de las elecciones generales "se pone fin a una legislatura en la que han sucedido muchas cosas que de ninguna manera se pueden repetir" y que "han perjudicado a muchos españoles en su bienestar".
Hay que "superar el pasado" cuanto antes, ha proclamado el líder del PP, y su partido se ofrece a ello sin debilitar servicios como la sanidad, la educación y las pensiones. Según ha remarcado, el Partido Popular abanderará "otras políticas y otras actitudes" si se instala en el gobierno. Unas actitudes que serán las de la moderación y lo que ha llamado "el centro", ya que para Rajoy la concordia y la unidad de los españoles son cruciales. Tampoco se puede "engañar" ni "crear falsas expectativas que luego sólo generan frustraciones", ha sentenciado.
Hasta entonces, durante la campaña, Rajoy hablará de propuestas y huirá de "demagogias", de promesas que no pueda cumplir y de "disputas estériles que no sirven para nada".
El PP lleva tiempo preparando las elecciones, aunque a partir de hoy se dedicará de lleno. Sobre las listas electorales, uno de los aspectos que los populares aún no han definido, Rajoy ha comentado que no tiene decidido ni su número dos por Madrid ni quién será su ministro de Economía.
Una de las primeras medidas que deberá abordar si se convierte en presidente del Gobierno será la de prorrogar los vigentes Presupuestos o modificarlos, algo que Rajoy no ha precisado porque una decisión así está, a su juicio, supeditada a la situación de la economía dentro de tres meses.
Rajoy ha señalado que "lo razonable, sensato y lógico", sabiendo "como se sabe" que no es posible aprobar los PGE antes del 31 de diciembre, sería que el Gobierno de Zapatero hubiera hecho el decreto de prórroga de los presupuestos, y así haber clarificado "al menos cómo tienen que hacer sus presupuestos las comunidades autónomas y las corporaciones locales".
En este sentido, ha recordado que el Ejecutivo ha dicho a las autonomías cuáles van a ser las entregas a cuenta y de qué dinero van a disponer el año que viene, pero "lo ha hecho sobre una previsión de crecimiento que todo el mundo sabe que no se va a cumplir".