La Fábrica de Armas de A Coruña continuará en su actual ubicación, por lo menos a medio plazo. General Dynamics renovó en julio pasado el alquiler de las instalaciones, propiedad del Ministerio de Defensa, por cinco años más. Si hay traslado, algo que la compañía no descarta, el Ayuntamiento ya ha puesto sus condiciones. El acuerdo tendría que garantizar el mantenimiento de los puestos de trabajo, según confirmó el alcalde de A Coruña, Carlos Negreira, durante una visita a las instalaciones. Además, los recortes en el Ministerio de Defensa harían alejar la posibilidad del traslado
Actualmente los terrenos están calificados como de uso industrial, tras una modificación del PGOM, que en diciembre de 2009 contemplaba un desarrollo urbanístico. El equipo de gobierno local no tiene intención de cambiarla. Negreira, que confesó que no ha recibido de momento ninguna llamada de Defensa para una posible negociación, insistió en que sólo se sentaría a la mesa si se mantienen o se aumentan los puestos de trabajo. "Estamos con el empleo industrial puntero que genera la Fábrica de Armas", aseguró el alcalde, quien instó a la empresa a apostar por la "diversificación" para mantener la actividad en la fábrica.
El director de la fábrica agradeció a Negreira su visita, la primera de un alcalde en 53 años de historia de la factoría. Explicó que para este año la fábrica tiene una carga de trabajo que ocupa al cien por cien de la plantilla, aunque la previsión para el año que viene es que baje al 60 o el 70%. La empresa ya está en negociaciones para conseguir otros contratos al margen de defensa en sectores como el de la aeronáutica, medicina, automoción o ferrovial. Lo que sí descartó el director de la fábrica, Ramón Mejuto, es la aplicación de un ERE.