La mujer que falleció ayer tras ser tiroteada por un hombre que entró en una iglesia de Madrid es natural de Fornelo de Montes. Rocío P.O. tenía 36 años y trabajaba en una sucursal de Novacaixagalicia en Madrid.
El hombre que le disparó ayer en una iglesia de Madrid tenía una orden de alejamiento de su expareja, que también está encinta y en las últimas semanas de gestación, han indicado a Efe fuentes de la investigación.
El agresor, Iván Berral Cid, de 34 años, era madrileño y tenía antecedentes por malos tratos en el ámbito familiar, narcotráfico, resistencia y atentado a la autoridad, lesiones y amenazas. El juez ha decretado el secreto de sumario.
En el Instituto Anatómico Forense ha concluido a primera hora de esta tarde la autopsia de la mujer, que ha determinado que la muerte se produjo por una parada cardiorrespiratoria debido a un impacto por arma de fuego, según han informado a Efe fuentes de la Consejería de Justicia e Interior.
Las mismas fuentes han indicado que la autopsia del homicida está previsto que finalice mañana.
Iván Berral, armado con una pistola, entró anoche en una iglesia del barrio de Pinar de Chamartín y tiroteó a dos mujeres, una de las cuales, embarazada, falleció, aunque le fue practicada una cesárea que salvó a su bebé, que se encuentra ingresado en el Hospital Universitario de La Paz.
CÉSAREA
Ceferina Cuesta, la jefa de guardia del Samur que practicó una cesárea al cadáver para salvar a su bebé, recuerda que "fue una decisión de un segundo".
"Ya que por la madre no se ha podido hacer nada tienes que apostar por la vida de ese niño", ha manifestado a los periodistas la médico, 14 horas después de salvar la vida al recién nacido, que esta mañana permanece estable hemodinámicamente en el Hospital La Paz, aunque habrá que esperar varias horas para ver su estado neurológico.
Ceferina, que ha dicho que "seguro" que irá a ver al niño al hospital, practicó la cesárea entre los últimos bancos de la iglesia de Santa María del Pinar, en el distrito madrileño de Ciudad Líneal, el lugar donde cayó la mujer, de 36 años, tras recibir el disparo de un hombre que acababa de entrar armado.
Momentos antes había intentado reanimarla, como previamente había hecho un agente de la policía, pero no salía del cuadro, y tras comprobar con una ecografía que el bebé estaba "a término" y sin pulso, decidió "luchar" por su vida.
"Fue algo muy rápido, una cesárea de urgencia, coger el bisturí, abrir y sacar al niño cuanto antes", ha explicado hoy Ceferina, que ha resumido la intervención de anoche como una "situación muy límite. Tomas una decisión en cuestión de segundos -ha subrayado- pero es por salvar la vida de ese niño".