Al menos 13 personas murieron el lunes tras la irrupción del ejército iraquí en un edificio gubernamental en la provincia de Anbar para rescatar a los rehenes retenidos allí por al menos seis atacantes suicidas, dijeron fuentes policiales.
No estaba por el momento claro si las víctimas murieron durante el ataque inicial o durante el enfrentamiento con los soldados para retomar el control del complejo.
"Unos hombres armados asaltaron el recinto gubernamental en la localidad de Bagdadi, y las fuerzas de seguridad están intentando resolver la situación", dijo a Reuters el gobernador de Anbar, Qasim Mohamed.
Anbar, una provincia desértica de gran tamaño en el oeste de Irak, es el antiguo bastión de grupos asociados con Al Qaeda en Irak.
La violencia en el país ha caído drásticamente desde los niveles más elevados de la tensión sectaria de 2006-2007, pero insurgentes islamistas suníes y milicias radicales chíies siguen cometiendo atentados y ataques diarios mientras las tropas estadounidenses se preparan para retirarse a final de año.