El presidente de la Xunta y del PP de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha expresado hoy su convencimiento de que el nuevo gobierno que salga de las urnas tras el próximo 20N no mantendrá congeladas las pensiones. Así lo ha asegurado a los periodistas en Madrid tras impartir una conferencia organizada por Europa Press.
El presidente gallego ha insistido en que lo primero que hay que ver es en qué situación se encuentran las cuentas públicas, el déficit que hay, los ingresos que se esperan y el gasto real para 2012. A partir de ahí, ha proseguido, uno de los objetivos del gobierno que resulte después del 20 de noviembre será no mantener congeladas las pensiones", ha aseverado.
En su intervención, Feijóo ha presumido de haber blindado los servicios públicos esenciales con la política económica de austeridad que ha llevado a cabo desde su llegada al Gobierno gallego.
A pesar de que ha trazado un panorama económico difícil, el presidente gallego ha confesado que tiene "muchas esperanzas" en que, con el nuevo Gobierno, se pase la página "más negra" de la historia reciente de España y sea un "revulsivo" para iniciar con "energías renovadas" la recuperación económica.
Para afrontar este reto, Núñez Feijóo ha pedido al Ejecutivo que salga de las urnas el próximo 20-N que diga claramente la verdad de lo que encuentra porque, a su entender, lejos de suponer una revancha, como algunos pueden pensar, "la veracidad" debe presidir la vida política, ha añadido.
Y es que el presidente de la Xunta ha recordado que España estaría en unas condiciones mejores para afrontar la crisis económica si no se hubiera retrasado "con mentiras" el diagnóstico de la realidad, impidiendo así la aplicación de medidas.
"La ocultación de la crisis fue totalmente deliberada", ha enfatizado el titular de la Xunta, antes de añadir que a este hecho se suma algo que ha agudizado el problema de España: las continuas improvisaciones y bandazos para desviar la atención de los ciudadanos en asuntos como el déficit público o el paro.
A lo largo de su intervención, Núñez Feijóo ha hablado de la coincidencia que existe en todos los presidentes autonómicos sobre la necesidad de reformar el estado de bienestar para mantener los servicios básicos y de la obligación de priorizar lo esencial distinguiendo en estos momentos lo que es imprescindible de lo que es prescindible.
En este contexto, ha insistido en que "gobernar no es gastar", sino administrar bien y con responsabilidad los recursos públicos para ganar en eficiencia y poder invertir en lo que es imprescindible para el bienestar de los ciudadanos.
Tras defender la política de austeridad que ha llevado a cabo su gobierno, con el recorte de altos cargos y la reducción del parque móvil, entre otras muchas medidas, ha opinado que José Luis Rodríguez Zapatero ha sido un "lastre pesado" para que España pudiera salir de la crisis.
Ha censurado también el hecho de que los socialistas critiquen "sin rubor" sus medidas de austeridad y ha planteado la necesidad de estudiar entre todos reformas que clarifiquen la responsabilidad de los políticos en el ejercicio de su poder.
Así las cosas, Núñez Feijóo, quien ha estado arropado en su intervención por Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, entre otros políticos del PP, ha lamentado que en los últimos años se haya lastimado el estado del bienestar.
Por otra parte, el presidente gallego ha aplaudido por obvio la propuesta del candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba de promover una gran acuerdo entre todas las formaciones y los agentes sociales para fomentar el empleo. "Para tomarse en serio las propuestas de algo, hay que tomarse en broma su pasado. En serio las dos cosas no", ha aseverado.