Economía
20-11-2006
La Consellería de Pesca asegura que cerca del 90 por ciento de los polígonos de bateas gallegos se encuentran a salvo de los efectos de la toxina diarreica (DSP), cuya presencia suele ser habitual entre finales de verano y comienzo del otoño en Galicia.
Este fenómeno tiende a extenderse cada año a casi todas las rías gallegas, de forma que obliga al cierre de diversas zonas de producción de moluscos en batea, salvo la parte interna de las rías de Arousa y Vigo. El cambio de las condiciones oceanográficas registrado a finales de octubre redujo la proporción de las poblaciones de fitoplancton responsables de la aparición de la toxina. Por ello, los índices de biotoxina en moluscos descendieron "de forma apreciable" y, de ahí que se autorizase la progresiva reapertura de las zonas afectadas.
La mejora anunciada por el departamento de Carmen Gallego se confirmó la pasada semana, al permitirse la reanudación de la producción en el 88 por ciento de las zonas de cerradas. De las 25 áreas limitadas hace una semana, en la actualidad ya están abiertas 19. Las afectadas por el momento son la zona I de la Ría de Muros-Noia; las Grove C2,C3 y C4 de la ría de Arousa; la zona de Bueu A2 de la de Pontevedra y la Cangas F, en la ensenada de Liméns de la Ría de Vigo.
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