CIG y UGT coinciden en que el consejo de administración de las cajas conocían las retribuciones millonarias que se han llevado los ex directivos de las entidades. "Si no lo sabían, malo", porque el Consejo, el Banco de España y la Xunta tenían que supervisar, aseguró en Radio Líder Clodomiro Motero, representante de CIG en la caja. Montero asegura que hay un acta del consejo de administración de Caixagalicia de 28 de octubre de 2010 en el que se confirma que intervino el jefe del personal para informar de cambios en el sistema de retribución de los directivos, de manera que se pasaba parte del salario variable, que dependía de objetivos, a fijo. En esta reunión, según el sindicalista, también se acordó la prejubilación a los 55 y autorizar al director general para que él, o quien designase, regulase con el personal de alta dirección las condiciones de sus contratos.
Para Montero, el principal problema es que los consejos de administración de las cajas no eran independientes y dejaban hacer a la dirección sin cuestionar nada. De la misma opinión es José Ramón del Pliego, representante de UGT, quien cuestiona a los miembros del consejo de administración por "estar pensando" en las dietas y no en lo que se vota. Recuerda que según la ley, los miembros de los consejos de administración tienen responsabilidades sobre lo que aprueban, entre ellos los sueldos y las inversiones. También responsabiliza a la Xunta, ante la que denunciaron hasta tres veces irregularidades en órganos de gobierno de las entidades. "El que no se enteró es porque cerró los ojos", asegura.
Del Pliego considera una "desvergüenza" que los consejos sean "apropósitos" del director general y atribuye la actual situación de las cajas a la "expansión local y desenfrenda" de las entidades, que sólo servía, en su opinión, para justificar los sueldos que ahora estamos viendo.