El equipo directivo de NCG Banco llega al Consejo de Administración de este lunes con un acuerdo con el ex director general adjunto de Novacaixagalicia, Javier García de Paredes, para renunciar "a la mayor parte" de la indemnización que obtuvo al abandonar la entidad. Es un primer paso en el plan del banco que lidera José María Castellano para apagar la polémica por las remuneraciones millonarias de ex directivos de la caja. García de Paredes ya había abandonado el banco renunciando voluntariamente a parte de la indemnización que le correspondía. Según algunas fuentes el ex directivo se habría prejubilado con unos tres millones de euros, cuando le corresponderían siete.
Tras este nuevo gesto, el ex número dos de Caixa Galicia sólo se llevará una pequeña parte de lo que le correspondería por contrato, entre la cuarta o la quinta parte, según algunas fuentes. El dinero al cual renuncia "pasa directamente a las cuentas del banco".
Más difícil está siendo la negociación con José Luis Pego, ex director general de Novacaixagalicia. Algunas fuentes atribuyen al exdirectivo procedente de Caixanova la rotura "unilateral" del intento de acuerdo para que quienes eran los dos máximos dirigentes de la caja fusionada escenificasen una devolución de las millonarias cuantías.
Los responsables de NCG Banco, capitaneados por su presidente ejecutivo, José María Castellano, habían llegado a un pacto en días pasados con García de Paredes, pero no se hizo público porque la intención era presentar un acuerdo conjunto también con el que fue número uno de la caja fusionada, de forma que "sirviera de modelo" para la actitud de otros exdirectivos. "Tendría más fuerza si es de los dos", razonaron.
En concreto, José Luis Pego tiene derecho a una prejubilación de 7,7 millones de euros brutos, pero a ello habría que añadir otras cantidades millonarias también pactadas para otros como el exdirector general de la oficina de integración, Óscar Rodríguez Estrada, y para el exresponsable del grupo inmobiliario, Gregorio Gorriarán.
Pese al parón en la negociación, el banco confía en no tener que dar por absolutamente descartado que se pueda articular un acuerdo en próximos días, ya que aseguran que el pacto llegó a estar cerca, y apostaron por que se intente resolver esta cuestión "por las buenas". Además, agregaron que "la caja podría tomar alguna medida", pero rechazaron concretar si podría tratarse de la judicialización del caso.
La pretensión de la nueva cúpula de NCG Banco es que los demás exdirectivos "sigan el ejemplo de García de Paredes, que renunció por voluntad propia a la mayor parte de la prejubilación", además de para paliar el "escándalo" social que provocaron las indemnizaciones millonarias, para evitar un perjuicio sobre las cuentas del nuevo banco, que recibió dinero público. Estas negociaciones, además de implicar a Castellano y al consejero delegado de NCG Banco, César González Bueno, cuentan con el respaldo del Banco de España.