El ex ministro de Exteriores israelí Shlomo Ben-Ami participó en Compostela en los "Encontros del Club de Prensa Internacional", donde impartió la conferencia "Entre choque y alianza de civilizaciones" en el Aula Sociocultural de la Fundación Caixa Galicia. A raíz de esa ponencia, Ben-Ami indicó "que estamos hablando del enfrentamiento entre Occidente y el Islam y, entre Israel y Palestina". Ben-Ami, que actualmente es presidente del Centro Internacional Toledo para la Paz, afirmó que desea que "exista un Estado palestino independiente", a lo que añadió que duda que ese paso sea la "panacea para los problemas de Medio Oriente". Ben-Ami, dijo tener "esperanzas de llegar a negociaciones, pero en Israel no hay liderazgo y el Palestina reina el caos". El ex ministro también aseguró que ve difícil qe el gobierno israelí cambie su postura respecto a Hamás, ya que éstos no aceptan las condiciones de los israelitas. "Hamás estaría dispuesta, a lo mejor, a cambiar sus posturas como consecuencia de las negociaciones, no como condición previa", añadió el diplomático. A la cuestión de si Israel incumple las resoluciones de la ONU en cuanto al abandono de los territorios ocupados, Ben-Ami afirmó que estas sentencias no exigen la retirada, sino que "obligan a Israel a negociar fronteras seguras y reconocidas con sus enemigos, como se hizo con el interlocutor de Egipto". En cuanto a esas negociaciones, Ben-Ami también explicó que ese diálogo se llevó a cabo con Siria durante 8 años, pero que no se llegó a ningún acuerdo. En cuanto al Frente Palestino, ex ministro aseveró que durante su época en el gobierno estuvieron a punto de alcanzar un acuerdo. Aún así, Ben Ami aseguró que "a veces, en algunas latitudes, cuando cumples una resolución de la ONU, tu rival ve debilidad". Con esta afirmación, el también historiador se refería al reproche que Arafat le hizo por retirarse Israel del Líbano con motivo de la resolución 425. En cuanto a la pregunta de una posible paz a nivel mundial, Ben-Ami dijo que era "una utopía" y que había que aspirar a la reducción del nivel de los conflictos". Asimismo, declaró que hoy en día "ya no hay guerra entre estados, los que hay son pugnas contra movimientos". El político israelí afirmó en su comparecencia que "ningún problema de Oriente Medio tiene solución militar". Por otro lado, Ben-Ami declaró que la Unión Europea "tiene las ideas correctas, pero hay dos problemas: no tiene política común y carece de capacidad de intimidación". Ante eso, el ex ministro afirmó que los Estados Unidos y Europa debería tener una estrategia común, combinando la dureza de los primeros con las ideas de los segundos. El ex ministro también aseveró que Bush se había equivocado al pensar en instalar su democracia en Oriente Medio, y que su estrategia en esa zona había sido un descalabro total. Por ese motivo, ahora EE.UU. ha reorientado su política hacia el diálogo, a lo Ben-Ami añadió que "Irán es un poder importante, y EE.UU. tiene que negociar con ellos". El político israelí aseguró también que la religión siempre estuvo en la política, y que "el problema se da cuando buscamos legitimidad divina para nuestras locuras. Convertir política en verdad religiosa es muy peligrosa".