Integrantes de la CIG se vistieron de presidiarios e irrumpieron en una de las oficinas de Novacaixagalicia (NCG) en Santiago como protesta por la privatización de la caja y en demanda de una banca pública.
Los manifestantes partieron de la Plaza de Galicia y se dirigieron al edificio, donde funcionaba la central de Caixa Galicia en la ciudad, sosteniendo pancartas en las que se leía "Somos presos de la banca".
Los manifestantes también entonaron consignas como "millones para los banqueros y miseria para los obreros", "no falta dinero, sobran ladrones" o "no, no, no a la especulación".
Según la CIG con la protesta pretenden denunciar el papel que el sistema financiero viene desarrollando en el sostenimiento de un sistema "injusto y depredador" para la ciudadanía y en particular para el sector obrero.