El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha reiterado hoy el agradecimiento a las personas que apagan los incendios forestales en la comunidad y ha destacado que hay que distinguir entre quien los apaga y quienes los prenden, "porque si no, estamos mal", ha dicho.
"Si pensamos que prender fuegos es una forma de erosionar al Gobierno, nos equivocamos de estrategia", ha destacado durante una conferencia coloquio en Santiago, en la que ha afirmado que ahora hay un Ejecutivo con dispositivos logísticos "mejores que otros y con una coordinación mejor".
Además, ha hecho una reflexión sobre el abandono del monte y de los
terrenos forestales, ya que "los señores que abandonan propiedades rural
no pueden tener el mismo trato impositivo que los que viven del sector
agrario y forestal".
Ha defendido que la media de hectáreas por incendio quemada en 2011 es cuatro veces menor que en 2006 y ha asegurado que el número de hectáreas quemadas este año es inferior "al primer año del bipartito".
También ha vuelto a incidir en la necesidad de aumentar las penas para los incendiarios, ya que "lo que no hay son incendiarios en la cárcel".
Núñez Feijóo ha recordado el trágico incendio forestal en Fornelos de Montes el pasado año que le costó la vida a dos brigadistas y ha afirmado que no puede entender, aunque respeta, el archivo de la causa por la justicia acordado la pasada semana.
"Murieron dos personas porque alguien quemó y hoy parece que nadie quemó y que nadie murió, pero el incendio fue provocado y murieron dos personas", ha señalado el presidente gallego, que ha afirmado que "en otros delitos con muerte hay más conciencia social".
Por este motivo ha señalado que es "oportuno" un endurecimiento de las penas, y que se considere agravante la intencionalidad en época de máximo riesgo y que se establezcan figuras como la libertad vigilada para personas.
Ha reiterado en varias ocasiones que el sistema de extinción de incendios de Galicia "es de los mejores de Europa" y ha puesto como ejemplo diversos fuegos en el Xurés, que entraron desde Portugal porque los medios de ese país no pudieron hacer nada.