La Asociación Española de Escoltas ve muy precipitado que el Gobierno vasco esté sopesando la retirada de los guardaespaldas tras el anuncio de ETA de que abandona la actividad armada. El presidente de ASES, Vicente de la Cruz, ha recalcado, en Radio Líder, que el ejecutivo de Patxi López debe tener en cuenta que la banda terrorista deja la actividad armada, pero no se ha disuelto ni ha entregado las armas, recalca. Considera que muchos seguirán sufriendo la represión, por lo que pide a los políticos prudencia. Advierte de que en el mundo abertzale se respira ambiente de "triunfo" tras el comunicado de ETA, pero las cosas no han cambiado, y un mundo tan "violento y radical", en su opinión, no va a cambiar en dos días.
De la Cruz considera que la presión más fuerte la sufrirán sobre todo los concejales del PSOE y del PP de los pueblos, como en el norte de Navarra. No les quedará otra, dice, que seguir aguantando todo tipo de vejaciones, y, vaticina, acabarán marchánose.
En estos momentos, en el País Vasco operan unos 1.700 escoltas, en Navarra sobre 500 y en Madrid unos mil, de los escasos 4.000 que trabajan en España.