Encapuchados arrojaron cinco cócteles incendiarios contra la subdelegación del Gobierno en Vitoria, que causaron daños escasos, según informó a la delegación del Gobierno en el País Vasco. El ataque se produjo una media hora después de la medianoche cuando los radicales arrojaron los cinco artefactos contra el edificio, de los cuales tres impactaron contra la subdelegación, uno lo hizo contra una farola y el otro acabó en el suelo. Además, arrojaron octavillas con diversos lemas en euskera como "la represión no es el camino".