El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recibió en Badajoz fuertes abucheos procedentes de los manifestantes que se habían concentrado en la capital pacense para protestar contra el proyecto de instalación de una refinería en la provincia. Los acontecimientos tuvieron lugar cuando Rodríguez Zapatero, hacia las 19.00 horas, llegaba acompañado de su equipo al edificio de la Delegación del Gobierno, donde les esperaba el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, para comenzar la primera reunión de la XXII Cumbre hispano-lusa. En ese instante, el medio millar de manifestantes que se encontraba en la zona comenzó a emitir intensos abucheos y una estruendosa pitada, al paso del presidente del Gobierno. Una vez dentro del edificio, Zapatero fue recibido por Ibarra, la delegada del Gobierno en Extremadura, Carmen Pereira, y el alcalde de Badajoz, Miguel Celdrán, con el que departió brevemente acerca de los manifestantes que estaban concentrados en el exterior.A continuación llegaron el presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, y el consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Gaspar Zarrías. Cinco minutos más tarde llegó la delegación de Portugal, encabezada por el primer ministro del país vecino, José Sócrates. En ese momento Rodríguez Zapatero salió a la entrada del edificio a recibir a su homólogo luso, instante en el cual volvió a recibir abucheos y pitos por parte de los concentrados, aunque con menor intensidad que la primera vez. Los manifestantes fueron convocados por la Plataforma Ciudadana Refinería No, que se opone, como su nombre indica, al proyecto conocido como Refinería Balboa, que pretende llevar a cabo el extremeño Grupo Industrial Alfonso Gallardo en el municipio pacense de Los Santos de Maimona. Este colectivo sostiene que la refinería afectaría al sector vinícola de la vecina comarca de Tierra de Barros, así como a la calidad de vida de los habitantes de la zona.