Con más de la mitad de votos escrutados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Ecuador, el izquierdista Rafael Correa se consolidaba como vencedor en las elecciones presidenciales del pasado domingo frente al millonario Alvaro Noboa. Según el portal de internet del TSE, con 19.163 (52,34 por ciento) de las 36.613 mesas del país contabilizadas, Correa obtiene 2.178.662 votos, que representan el 67,03 por ciento del total parcial, mientras que Noboa consigue 1.071.435 votos ó el 32,97 por ciento. El presidente del TSE, Javier Cazar, confirmó que la única provincia en la que se ha terminado el escrutinio es la del Carchi, mientras que en la del Guayas, la de mayor población del país, se reanudó ya el escrutinio, que había sido suspendido por la petición de Noboa de que se realizara un recuento voto a voto. Cazar amenazó con destituir y quitar los derechos de ciudadanía a los presidentes de los tribunales electorales del Guayas, Manabí, Los Ríos y Esmeraldas, si no realizaban el escrutinio de las actas e insistían en contar voto por voto. Simpatizantes de Correa protestaron ante el Tribunal Electoral Provincial de Guayas (TEG), cuya capital es Guayaquil, por temor a un fraude contra su líder. El temor al fraude surgió cuando observadores electorales de la Alianza País de Correa avisaron de ciertas "maniobras irregulares" en el TEG, presidido por Roberto Ponce, pariente de Noboa, líder del Partido Renovador Institucional Acción Nacional (PRIAN). Partidarios de Correa incluso durmieron en las instalaciones del Tribunal del Guayas para custodiar las urnas. Correa señaló hoy que su "victoria es contundente e innegable" y recalcó que en su Gobierno, que de confirmarse oficialmente su autoproclamado triunfo deberá comenzar el 15 de enero de 2007, dará prioridad a la educación, la salud y la vivienda. Los detractores de Correa repitieron durante la campaña electoral que, en caso de que éste venciese, el país caería en una gran inestabilidad, pues no tiene respaldo en el Parlamento, una institución a la que el líder izquierdista considera "mediocre". En una rueda de prensa en la ciudad costera de Guayaquil, Correa dijo que "el próximo año viene la estabilidad" y el cambio en beneficio de todo el país, pues insistió en que él y Lenin Moreno, su vicepresidente, son sólo "instrumentos" del pueblo. Recalcó que mantendrá la dolarización, vigente desde el año 2000, que no suscribirá el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y que renegociará la deuda exterior. Asimismo, recordó que en su plan de Gobierno consta la creación de la Subsecretaría del Emigrante, con rango de ministerio, para apoyar a la legalización de los ecuatorianos en el extranjero y para canalizar las remesas hacia la inversión y no solo al consumo. El virtual gobernante insistió en la necesidad de convocar a una consulta popular para que el pueblo se pronuncie sobre su propuesta de convocar una Asamblea Constituyente, que "decidirá qué va a pasar con el Congreso, la Corte (Suprema de Justicia) y el presidente (de la República)". Lucío Gutierrez, destituido como presidente de Ecuador en el 2005, pidió a la población que le de al virtual gobernante electo la oportunidad de trabajar y cumplir con sus ofertas de campaña. "No podemos decir: 'como los últimos presidentes han sido derrocados, a Correa también hay que derrocarlo'. No, démosle la oportunidad a Correa a que trabaje, a que cumpla las ofertas de campaña", dijo Gutiérrez. En una reunión con la prensa, el viceministro de Defensa, Fabián Varela, recordó que las Fuerzas Armadas han reforzado su "formación democrática" y están "subordinadas" al poder civil elegido en las urnas, aunque han sido decisivas en los últimos años en los cambios anticipados de Gobiernos, al retirarles el apoyo. Antonio Viera-Gallo, representante especial de la Organización de Estados Americanos (OEA) para observar los comicios, visitó hoy al canciller de Ecuador, Francisco Carrión, para informarle de que las elecciones se desarrollaron "con absoluta normalidad y dentro de los parámetros democráticos". Por ello, Viera-Gallo felicitó al pueblo ecuatoriano por la forma "pacífica y cívica" con la que se condujo en el proceso y dijo que un recuento rápido interno de la OEA confirma la tendencia del triunfo de Correa.