Vigo es la primera ciudad gallega a la que se le dedica una edición "Monopoly", que presentó el representante de Biplano, el agente del popular juego de mesa para Galicia y Portugal, Julian Barbier. La calle del Príncipe con 400 euros y la Travesía de Vigo, con 60 son, respectivamente las vías más cara y barata del juego de mesa que, mediante precios simbólicos, intenta ser fiel a la "realidad del mercado inmobiliario" de la urbe, afirmó Barbier. Barbier acudió a la ciudad olívica para presentar esta edición limitada a 5.000 unidades que se podrá adquirir en tiendas de juguetes y grandes almacenes desde este viernes, y que se irá difundiendo también a otras ciudades. Tras la presentación, 50 estudiantes disputaron el "Primer Trofeo Monopoly Ciudad de Vigo". Según explicó el representante de la firma, a pesar de que la tirada inicial está limitada, "normalmente tenemos que reeditarlo", afirma basándose en experiencias anteriores en otras urbes españolas como Madrid, Barcelona, Valencia Bilbao o Sevilla. En 2006 esta lista se amplió con Málaga, Zaragoza y finalmente Vigo. El juego se enfocará preferentemente a clientes de la ciudad y alrededores pero también se prevé que despierte la curiosidad entre los visitantes foráneos. Entre los próximos proyectos de la empresa se encuentran realizar tres ciudades más en España para 2007 y continuar en los próximos años hasta, por lo menos, llegar a 16 urbes en el país de las que actualmente ya tiene 8. Urbanismo vigués Entre las posibilidades que estudió Biplano, que busca ciudades de un mínimo de 200.000 habitantes para asegurarse un mercado, estuvo Vigo y Coruña. La ciudad olívica resultó la elegida por su "dinamismo", añadió Barbier. También destacó que Vigo es "más que industria", puesto que ofrece un gran potencial turístico y náutico. El juego está formado por un total de 22 calles cuyos precios oscilan entre los 60 y 400 euros. Cada casilla está decorada con vistas de cada uno de estos viales o de edificaciones emblemáticas situadas en ellos, algo que diferencia a la edición viguesa de las clásicas de Madrid y Barcelona. La categorización de las calles y el orden en su tablero son fruto del asesoramiento del Concello de Vigo, que colaboró en el juego. El representante de "Monopoly" aseguró que resultó "muy difícil" hacer esta distinción porque "en la realidad, las calles son muy complicadas" y "tienen diferentes tramos con distintos precios". En el lugar de las cuatro estaciones que contempla el juego tradicional, la edición de la urbe gallega tiene las casillas de las de autobús y tren, que se complementan con las dedicadas al puerto y al aeródromo de Peinador.