Nacional
30-11-2006
Los psicólogos que comparecieron en el juicio por el asesinato en Mijas de Rocío Wanninkhof el 9 de octubre de 1999 coincidieron en que el acusado Tony King es una persona que controla sus actos, no muestra arrepentimiento por su agresividad y reincide en su conducta violenta hacia chicas jóvenes.
Los tres peritos, encargados de elaborar los informes psiquiátricos a partir de las pruebas y entrevistas que mantuvieron con el procesado en la prisión provincial, confirmaron que no es un enfermo mental, su inteligencia es media, pero presenta un trastorno social de la personalidad que le lleva a transgredir las normas morales en beneficio propio.
Los testigos calificaron a King como una persona "inmadura, introvertida y acomplejada", que ha tenido una infancia difícil, ya que su padre era alcohólico y violento, y una etapa escolar conflictiva. Apuntaron que el británico sufre "cierta impotencia sexual" que le impide mantener relaciones sentimentales estables al sentirse "agobiado" por esta situación.
Los psicólogos tuvieron constancia de los antecedentes penales del acusado en Reino Unido por agresión sexual, robo y posesión de armas, y de los informes psiquiátricos que se hicieron al respecto. En estos delitos, por los que cumplió pena durante varios años en prisión e incluso estuvo internado en un centro psiquiátrico, los expertos aprecian un componente sexual, ya que las víctimas son chicas jóvenes, pero lo que más se observa es su agresividad.
Sobre los hechos que se le imputan, King no mostró en la cárcel ningún signo de arrepentimiento, se refiere a ellos en tercera persona, tiende a engañar en beneficio propio, y "la única emoción amable" que mostró en las entrevistas era cuando se refería a su hija.
Según los facultativos, el británico llegó a España "para olvidar lo vivido", pero dado que su tendencia es "manipular la realidad para satisfacer sus necesidades personales", la conclusión es que "el grado de reincidencia y peligrosidad es muy elevado", e incluso puede variar su modo de ataque a las víctimas hasta agravarlo.
En la novena jornada también prestó declaración el psicólogo de la prisión de Alhaurín de la Torre (Málaga) responsable del informe sobre Dolores Vázquez, exculpada de la causa tras pasar diecisiete meses en la cárcel. El testigo aseguró que Vázquez es una persona "dependiente y compulsiva", rasgos que, a su juicio, encajan con el perfil de treinta individuos acusados de violaciones y asesinatos, aunque matizó que "ella siempre defendió su inocencia" por la muerte de Rocío durante las entrevistas que mantuvieron en la prisión.
El informe constata que Vázquez "soñó una vez que clavaba el cuchillo a la víctima", aunque ella misma confesó la presión a la que se veía sometida en aquella época. Las pruebas revelan, además, que mentía inconscientemente sobre ella misma, y que no expresaba sentimientos como la ira o la tristeza.
Por su parte, varios peritos citados por la defensa confirmaron la existencia de huellas sin identificar en las bolsas de basura encontradas cerca del cadáver, pero añadieron que se cotejaron con las dactilares de familiares y amigos de Rocío, entre los que figuró Dolores Vázquez, y el resultado fue negativo.
Mañana está previsto que declaren los últimos testigos en el juicio, tres agentes del Cuerpo Nacional de Policía propuestos por la defensa, y que se proceda a los alegatos de las partes.
Si concluyen estas conclusiones, el caso podría quedar mañana visto para veredicto, de lo contrario se pospondría hasta el próximo 11 de diciembre.
Tony Alexander King, encarcelado desde el 21 de septiembre de 2003, se enfrenta a una petición fiscal de 26 años y nueve meses de prisión por los delitos de asesinato y agresión sexual en grado de tentativa, mientras que la acusación particular pide que se le imponga una pena de 20 años de cárcel.
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