El ministro de Economía y
Competitividad, Luis de Guindos, ha descartado nuevas subidas
de impuestos para este año y ha apuntado que la economía española se contraerá
un 1,5 % en 2012.
En una entrevista publicada hoy por El País, De Guindos ha señalado que el
Gobierno prevé para el primer trimestre del año una contracción del producto
interior bruto (PIB) superior a las tres décimas anotadas en los últimos tres
meses de 2011.
Ha añadido que, según sus previsiones, España abandonará la "caída acelerada"
del PIB en el segundo semestre del año, aunque mantiene que la economía
decrecerá en torno a un 1,5 % en 2012.
Por este motivo, el ministro ha descartado nuevas subidas de impuestos, ya
que en un momento de recesión el aumento de las cargas fiscales podría afectar
negativamente al crecimiento.
De Guindos ha recordado que el Gobierno espera la revisión del compromiso de
déficit de la Unión Europea para elaborar los presupuestos, porque el actual
objetivo del 4,4 % en 2012 se basaba en una expectativa de crecimiento del 2,3
%, un dato que ahora está totalmente descartado.
El ministro ha defendido el decreto ley de Saneamiento del Sector Financiero
aprobado el viernes por el Ejecutivo, porque, a su juicio "la banca es causa y
es efecto de la crisis".
Así, una vez aplicado el refuerzo de capital de 50.000 millones de euros
previsto en la nueva normativa, "España va a ser uno de los países con los
balances de los bancos más saneados".
Respecto a la limitación del sueldo de los directivos de bancos y cajas que
han recibido ayudas públicas, De Guindos ha asegurado que los que más ganan
"tienen que dar ejemplo", porque "para salir de la crisis el Gobierno está
pidiendo sacrificios y los sacrificios tienen que ser equitativos".
El ministro ha afirmado que en los últimos años se han cometido "bastantes
errores de política económica", como negar la crisis o permitir que el crédito
promotor pasara de 75.000 millones de euros en 2003 a 320.000 millones en
2008.
Según los datos del ministro, la vivienda terminada se vende en la actualidad
con una rebaja del 35 % respecto a los precios previos a la crisis.
Sin embargo, ha apuntado que "hay muchas empresas que no han cometido excesos
en la época de la burbuja del crédito y ahora se encuentran con una restricción
crediticia que ven como una injusticia", algo que se pretende solucionar con el
saneamiento del sector financiero.
De Guindos ha reconocido que las provisiones adicionales de 35.000 millones
de euros previstas en la reforma financiera aprobada el viernes tendrán "un
impacto significativo" en la cuenta de resultados de las entidades.
A pesar de ello, ha confiado en que las entidades que no han sido
intervenidas podrán cumplir la nueva norma de refuerzo de capital y, en un
porcentaje muy importante, lo harán sin entrar en pérdidas.