Después de que el Encontro Irmadiño, liderado por Xosé Manuel Beiras, haya decidido irse del BNG para emprender un nuevo frente, uno de los miembros de esta corriente, Mario López Rico, justifica la decisión porque, dice, el Bloque no ha sabido refundarse y adaptarse a las nuevas demandas de la sociedad
En Matinal Líder, ha reconocido que intentarán que otras sensibilidades nacionalistas como Máis Galiza de Carlos Aymerich o el PNG, entre otros, se sumen a este nuevo proyecto.
Frente a quienes consideran excesivo que existan dos fuerzas nacionalistas en Galicia, López Rico defiende la supervivencia de ambas. Considera que las hermanará la defensa de los intereses de Galicia pero habrá matices que provoquen que los votantes se decanten claramente. Y cree que incluso sectores que nunca habían respaldado al BNG, en esta nueva etapa sí podrían votar al nuevo frente. Siempre que se dedique "cada uno a lo suyo", sin enredar en "batallitas internas". "Sumar puede significar multiplicar, y no siempre restar resulta dividir".
Además, López rico, confía en que corrientes como el Partido Nacionalista Galego o Máis Galiza pero también militantes independientes se acaben sumando a la nueva alternativa que impulsa, desde este fin de semana, Encontro Irmandiño.
Más allá de lo que trasciende a los medios, dice, llevan tiempo coincidiendo en sus ideas de cómo tiene que ser el nacionalismo gallego del siglo XXI.
A su paso por Radio Líder, Mario López Rico ha avanzado que el nuevo proyecto político se definirá por ser nacionalista y de izquierdas, pero también abogará por la pluralidad y por recoger las reivindicaciones de los movimientos sociales. Para empezar, dice, hay que abrirse a la ciudadanía, algo que, a su juicio, no ha sabido hacer la UPG. Cree que en los últimos tiempos el Bloque se iba "estrechando" más en su propio ámbito, con mensajes dirigidas a los "propios", a los convencidos, y cada vez con menos puentes hacia la sociedad. Por eso aboga por una "apertura de puertas y ventanas" del nacionalismo.
Desde la dirección del BNG, su portavoz nacional, Guillerme Vázquez, niega que la saldia de los "irmandiños" les haya afectado. Cree que el Bloque está "igual de fortalecido", y que sigue existiendo como proyecto común del nacionalismo pese a esta ruptura.
Vázquez no quiso entrar a evaluar lo que supone esta marcha para el Bloque. "Mi preocupación es el BNG, no lo que no forma parte del BNG" ha afirmado, refiriéndose a la parte escindida como algo que queda en "el pasado".
Por lo que respecta a los cargos institucionales de Encontro Irmandiño, como el alcalde de Teo, Martiño Noriega, que abandonaron el BNG, Vázquez ha apuntado que por "coherencia" deberían de dejar su puesto público, aunque no ha querido avanzar que hará la organización si no lo hacen.