Una mujer gallega cobra en el mismo puesto de trabajo un 27% menos que un hombre, una situación que llega hasta el 32,5% a medida que los puestos suben de nivel y de responsabilidad, según refleja un informe presentado este martes por el conselleiro de Traballo, Ricardo Varela. El estudio, titulado ?Informe da situación da muller no mercado de traballo galego?, revela que por cada 100 euros que cobra un hombre en un determinado puesto de trabajo, una mujer recibe 73 euros. En el caso del personal directivo femenino, las mujeres cobran el 68,5% del salario de sus homólogos varones. Además, las mujeres "non teñen a mesma capacidade de promoción dentro das empresas", señaló el conselleiro. Ricardo Varela reconoció que se trata de una situación "desequilibrada e inxusta" que requiere llevar a cabo "políticas agresivas e moi comprometidas" para tratar de reducir los índices de desempleo que afectan al colectivo femenino. En concreto, Galicia cuenta con 109.521 paradas, con una tasa de desempleo que ronda el 20% frente al 9,6% de paro masculino. Sobre esto, el titular de Traballo insistió en que este informe puso en funcionamiento "todas as luces vermellas" sobre "a cruda realidade" de la situación laboral de la mujer en Galicia. Mientras que la tasa de actividad femenina se sitúa en el 44,8%, la masculina alcanza el 61,5%, pese a que la Unión Europea recomienda en el 2010 una tasa del 60% para las mujeres y del 70% para la población en general. Además, Ricardo Varela denunció la utilización de "mecanismos sutiles" por parte de determinadas empresas para menores retribuciones a las mujeres aún desempeñando la misma labor que los hombres. En concreto, el conselleiro se refirió a la situación de mujeres que cobran menos al estar encuadradas en categorías laborales diferentes, pese a que realizan idéntico trabajo. Tendencia positiva No obstante, aseguró que en los últimos meses se ha producido "unha tendencia positiva" que se traduce en un descenso del 6% en la tasa de paro femenino respecto a la media estatal. Por ello, la Xunta confía en que en los próximos dos años se pueda igualar el índice de desempleo de las mujeres en Galicia al del resto de España. Respecto a esto, Varela calificó de "triste" que la comunidad gallega tenga que importar mano de obra extranjera al tiempo que cuenta con más de 100.000 mujeres paradas. "E un luxo que non se pode permitir ningún país que está crecendo", destacó el conselleiro de Traballo, quien no obstante dejó claro los inmigrantes que llegan a trabajar a la comunidad gallega siempre son "ben recibidos". En la presentación del informe, Varela también reconoció que la presencia de la mujer "é testemuñal" en determinados sectores como el metal, el transporte, la madera o la construcción, una situación que se debe a que son "actividades masculinizadas" en las que "se consideraba que a presenza da muller era un demérito". El conselleiro destacó que este tipo de actividades conforman "a base produtiva de Galicia", por lo que aboga por concienciar a las mujeres de que "teñen a mesma a capacidade que os homes" para desempeñar dichos trabajos. Además, recordó que estas actividades "están mellor remuneradas" que en aquellas donde la presencia de la mujer es más numerosa, como el sector servicios. "Se é onde temos máis peso e menor presenza da muller, a ecuación sae rápido", aseguró el conselleiro, quien subrayó la necesidad de llevar a cabo "un labor de divulgación e de cultura" de modo que las mujeres gallegas "vexan que hai un campo" para alcanzar su inserción laboral en estos ámbitos. Medidas Finalmente, Varela recordó algunas de las medidas puestas en marcha por la Consellería de Traballo para fomentar la incorporación de la mujer al ámbito laboral. En concreto, la Xunta destinará 138 millones de cara a mejorar la estabilidad laboral y la inserción, porque "é un compromiso de xustiza que se ten que facer así". Además, también desatacó el proyecto de Lei do Traballo en Igualdade das Mulleres de Galicia, que se encuentra en trámite parlamentario, como un "instrumento clave" para revertir la situación laboral del colectivo femenino en la comunidad. En su opinión, se trata de una "lei ambiciosa con obxectivos marcados" para que en un plazo de 10 años se pueda "superar esa situación" en aspectos como el acceso de la mujer al trabajo, las diferencias salariales o la capacidad de promoción dentro de las empresas.