El primer ministro británico, Tony Blair, fue interrogado por Scotland Yard en relación con un presunto caso de financiación irregular al gubernamental Partido Laborista, lo que viene a complicarle aún más sus últimos meses en Downing Street. El líder laborista, que anunció en septiembre pasado su intención de abandonar el poder en el plazo de un año, no fue interpelado en calidad de sospechoso "ni estuvo acompañado por un abogado", explicó un portavoz del Primer Ministro británico. Blair, que llegó al poder en 1997 con la promesa de una gestión transparente y ética, se ha convertido posiblemente en el primer jefe de Gobierno británico en activo en ser interrogado por la Policía en el marco de una investigación criminal, según la cadena británica BBC. La Policía interrogó al primer ministro británico en relación con la supuesta "venta" de cargos y títulos a cambio de donaciones y préstamos a bajo interés para su partido. "El primer ministro explicó por qué había propuesto a cada una de las personas" para recibir un cargo honorífico y que "lo hizo en calidad de líder de un partido en función de los cargos reservados para los partidarios de un partido como otros líderes políticos lo hacen", precisó el portavoz. "Los cargos honoríficos no fueron, por tanto, por servicios públicos" sino recomendados por el partido "por servicios al partido", continuó. "En esas circunstancias el hecho de que hubiesen financiado al partido no podía posiblemente ser un obstáculo para su nombramiento", concluyó. El interrogatorio, que duró unas dos horas y fue efectuado por dos detectives, entre los que no se encontraba John Yates, que dirige la investigación, tuvo lugar en el número 10 de Downing Street después de la reunión del semanal del Gabinete británico y antes de que Blair viajase a Bruselas para asistir a una cumbre de la Unión Europea. La Policía, que indicó que no tenía intención de hacer un comunicado sobre el interrogatorio y no reveló si volverá a entrevistar a Blair, emprendió su investigación tras una denuncia del Partido Nacional Escocés (SNP, en sus siglas en inglés). El Partido Laborista reveló en marzo pasado haber recibido casi 20 millones de euros en préstamos blandos procedentes de doce empresarios, algunos de los cuales fueron más tarde designados para ocupar un escaño en la Cámara de los Lores, como el empresario Chai Patel o el promotor inmobiliario David Garrard. Según el portavoz del Primer Ministro británico, "era de esperar que la Policía pidiera hablar con el Primer Ministro como parte de las pesquisas para llegar a una conclusión", tras la denuncia del SNP. Hasta ahora, la Policía ha interrogado a unas noventa personas y ha detenido a tres en relación con el caso, entre éstas últimas a Michael Abraham Levy, un amigo personal de Blair y conocido como "Lord Cajero Automático" por ser el principal recaudador laborista. Scotland Yard, que ha interrogado a la mayoría del Gobierno de Blair y que ha extendido su investigación a otros partidos, espera enviar en enero próximo sus conclusiones a la Fiscalía británica, que tendrá que decidir entonces si procesa a alguien. El diputado del SNP Angus MacNeil, cuya denuncia desencadenó la investigación, consideró que el interrogatorio del primer ministro británico en el marco de una investigación policial era un hecho "sin precedentes". El escándalo podría llevar a Blair a acelerar el traspaso de poderes al considerado su sucesor natural, el poderoso ministro de Economía, Gordon Brown.